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Romanos 14
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Capítulo 14
Caridad con los «débiles».
1 Co 8
1 Co 10, 14-33
Rm 6, 15+
1
Acoged bien al que es débil en la fe, sin discutir opiniones.
2
Uno cree poder comer de todo, mientras el débil no come más que verduras.
3
El que come, no desprecie al que no come; y el que no come, tampoco juzgue al que come, pues Dios le ha acogido.
Col 2, 16-21
4
¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Que se mantenga en pie o caiga sólo interesa a su amo; pero quedará en pie, pues poderoso es el Señor para sostenerlo.
St 4, 12
Mt 7, 1
5
Este da preferencia a un día sobre todo; aquél los considera todos iguales. ¡Aténgase cada cual a su conciencia!
6
El que se preocupa por los días, lo hace por el Señor; el que come, lo hace por el Señor, pues da gracias a Dios: y el que no come, lo hace por el Señor, y da gracias a Dios.
Col 2, 16
7
Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco muere nadie para sí mismo.
8
Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos ya muramos, del Señor somos.
Rm 6, 10-11
Lc 20, 38
Ga 2, 19
9
Porque Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor de muertos y vivos.
2 Co 5, 15
Hch 10, 42
10
Pero tú ¿por qué juzgas a tu hermano? Y tú ¿por qué desprecias a tu hermano? En efecto, todos hemos de comparecer ante el tribunal de Dios,
2 Co 5, 10
Rm 2, 6+
11
pues dice la Escritura: ¡Por mi vida!, dice el Señor, que toda rodilla se doblará ante mí, y toda lengua bendecirá a Dios.
Is 45, 23
Is 49, 18
Flp 2, 10-11
12
Así pues, cada uno de vosotros dará cuenta de sí mismo a Dios.
13
Dejemos, por tanto, de juzgarnos los unos a los otros: juzgad más bien que no se debe poner tropiezo o escándalo al hermano. -
1 Co 8, 9
14
Bien sé, y estoy persuadido de ello en el Señor Jesús, que nada hay de suyo impuro; a no ser para el que juzga que algo es impuro, para ése si lo hay -.
Mt 15, 10
Hch 10, 15
1 Tm 4, 4
15
Ahora bien, si por un alimento tu hermano se entristece, tú no procedes ya según la caridad. ¡Que por tu comida no destruyas a aquel por quien murió Cristo!
1 Co 8, 10
1 Co 13, 1+
16
Por tanto, no expongáis a la maledicencia vuestro privilegio.
1 Co 8, 8
Ga 5, 22
1 Ts 1, 6
17
Que el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.
18
Toda vez que quien así sirve a Cristo, se hace grato a Dios y aprobado por los hombres.
Rm 12, 17-18
19
Procuremos, por tanto, lo que fomente la paz y la mutua edificación.
20
No vayas a destruir la obra de Dios por un alimento. Todo es puro, ciertamente, pero es malo comer dando escándalo.
Tt 1, 15
1 Co 8, 13
21
Lo bueno es no comer carne, ni beber vino, ni hacer cosa que sea para tu hermano ocasión de caída, tropiezo o debilidad.
22
La fe que tú tienes, guárdala para ti delante de Dios. ¡Dichoso aquel que no se juzga culpable a sí mismo al decidirse!
1 Co 8, 7
23
Pero el que come dudando, se condena, porque no obra conforme a la fe; pues todo lo que no procede de la buena fe es pecado.
Ga 6, 2
1 Co 9, 22
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