Saltar a la lectura
Deuteronomio 18
Dt
Inicio
›
Libros de la Biblia
›
Deuteronomio
›
Capítulo 18
El sacerdocio levítico
Nm 18
1
Los sacerdotes levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad con Israel: vivirán de los manjares ofrecidos a Yahvé y de su heredad.
2
Esta tribu no tendrá heredad entre sus hermanos; Yahvé será su heredad, como él le ha dicho.
Ez 44, 28-29
3
Este será el derecho de los sacerdotes sobre aquellos que ofrezcan un sacrificio de ganado mayor o menor: se dará al sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajar.
Lv 6
Nm 18, 8-24
4
Le darás las primicias de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, así como las primicias del esquileo de tu ganado menor.
5
Porque a él le ha elegido Yahvé tu Dios entre todas las tribus para ejercer su ministerio en el nombre de Yahvé él y sus hijos para siempre.
6
Si el levita llega de una de tus ciudades de todo Israel donde reside, y entra por deseo propio en el lugar elegido por Yahvé,
2 R 23, 9+
7
oficiará en el nombre de Yahvé su Dios, como todos sus hermanos levitas que se encuentran allí en presencia de Yahvé;
8
comerá una porción igual a la de ellos, aparte lo que obtenga por la venta de sus bienes patrimoniales.
9
Cuando hayas entrado en la tierra que Yahvé tu Dios te da, no aprenderás a cometer abominaciones como las de esas naciones.
10
No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia,
Lv 18, 21+
Lv 19, 31+
11
ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos.
12
Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahvé tu Dios y por causa de estas abominaciones desaloja Yahvé tu Dios a esas naciones delante de ti.
13
Has de ser íntegro con Yahvé tu Dios.
14
Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a astrólogos y adivinos, pero a ti Yahvé tu Dios no te permite semejante cosa.
15
Yahvé tu Dios suscitará, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escucharéis.
Nm 12, 6+
Mt 17, 5
16
Es exactamente lo que tú pediste a Yahvé tu Dios en el Horeb, el día de la Asamblea, diciendo: «Para no morir, no volveré a escuchar la voz de Yahvé mi Dios, ni miraré más a este gran fuego».
17
Y Yahvé me dijo a mí: «Bien está lo que han dicho.
18
Yo les suscitaré, de en medio de sus hermanos, un profeta semejante a ti, pondré mis palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande.
Hch 3, 22-23
Hch 7, 37
Jn 1, 21+
19
Si alguno no escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas de ello.
Ex 4, 12
Jn 12, 49-50
Ez 3, 19
Ez 33, 9
20
Pero si un profeta tiene la presunción de decir en mi nombre una palabra que yo no he mandado decir, y habla en nombre de otros dioses, ese profeta morirá».
Dt 13, 1-6
Jr 14, 14-16
21
Acaso vas a decir en tu corazón: «¡Cómo sabremos que esta palabra no la ha dicho Yahvé?»
22
Si ese profeta habla en nombre de Yahvé, y lo que dice queda sin efecto y no se cumple, es que Yahvé no ha dicho tal palabra; el profeta lo ha dicho por presunción; no le tengas miedo.
1 R 22, 28
Jr 28, 9
Ez 2, 5
Ez 33, 33
Capítulos de Deuteronomio
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
Inicio
Biblia
Lecturas
Ajustes