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Evangelio según san Juan 18
Jn
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Capítulo 18
1
Dicho esto, pasó Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron él y sus discípulos.
Mt 26, 30.36
Mc 14, 26.32
Lc 22, 39
2
Pero también Judas, el que le entregaba, conocía el sitio, porque Jesús se había reunido allí muchas veces con sus discípulos.
3
Judas, pues, llega allí con la cohorte y los guardias enviados por los sumos sacerdotes y fariseos, con linternas, antorchas y armas.
Mt 26, 47-56
Mc 14, 43-52
Lc 22, 47-53
Jn 1, 48+
4
Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, se adelanta y les pregunta: «¿A quién buscáis?»
5
Le contestaron: «A Jesús el Nazareno». Díceles: «Yo soy». Judas, el que le entregaba, estaba también con ellos.
Jn 12, 27+
Jn 8, 24+
6
Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron en tierra.
Sal 27, 2
Sal 35, 4
7
Les preguntó de nuevo: «¿A quién buscáis?» Le contestaron: «A Jesús el Nazareno».
8
Respondió Jesús: «Ya os he dicho que yo soy; así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos».
9
Así se cumpliría lo que había dicho: «De los que me has dado, no he perdido a ninguno».
10
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo Sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco.
Jn 17, 12
Jn 6, 39
Jn 10, 28
11
Jesús dijo a Pedro: «Vuelve la espada a la vaina. La copa que me ha dado el Padre, ¿no la voy a beber?»
Jesús ante Anás y Caifás. Negaciones de Pedro.
Mt 26, 39p
12
Entonces la cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, le ataron
13
y le llevaron primero a casa de Anás, pues era suero de Caifás, el Sumo Sacerdote de aquel año.
14
Caifás era el que aconsejó a los judíos que convenía que muriera un solo hombre por el pueblo.
Lc 3, 2
Jn 11, 50
15
Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo Sacerdote y entró con Jesús en el atrio del Sumo Sacerdote,
Mt 26, 58.69-75
Mc 14, 54.66-72
Lc 22, 54-62
16
mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. Entonces salió el otro discípulo, el conocido del Sumo Sacerdote, habló a la portera e hizo pasar a Pedro.
17
La muchacha portera dice a Pedro: «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?» Dice él: «No lo soy».
18
Los siervos y los guardias tenían unas brasas encendidas porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos calentándose.
19
El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús sobre sus discípulos y su doctrina.
20
Jesús le respondió: «He hablado abiertamente ante todo el mundo; he enseñado siempre en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he hablado nada a ocultas.
Jn 6, 59
Jn 7, 14.28
Jn 8, 20
21
¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que me han oído lo que les he hablado; ellos saben lo que he dicho».
Is 45, 19
Is 48, 16
Lc 22, 53
22
Apenas dijo esto, uno de los guardias que allí estaba, dio una bofetada a Jesús, diciendo: «¿Así contestas al Sumo Sacerdote?»
23
Jesús le respondió: «Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?»
Hch 23, 2
24
Anás entonces le envió atado al Sumo Sacerdote Caifás.
25
Estaba allí Simón Pedro calentándose y le dijeron: «¿No eres tú también de sus discípulos?» El lo negó diciendo: «No lo soy».
26
Uno de los siervos del Sumo Sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dice: «¿No te vi yo en el huerto con él?»
27
Pedró volvió a negar, y al instante cantó un gallo.
Jesús ante Pilato.
Mt 27, 2.11-26
Mc 15, 1-15
Lc 23, 1-7.13-25
28
De la casa de Caifás llevan a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder así comer la Pascua.
29
Salió entonces Pilato fuera donde ellos y dijo: «¿Qué acusación traéis contra este hombre?»
Jn 11, 55
Mt 26, 17+
30
Ellos le respondieron: «Si éste no fuera un malhechor, no te lo habríamos entregado».
31
Pilato replicó: «Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra Ley». Los judíos replicaron: «Nosotros no podemos dar muerte a nadie».
Hch 18, 15
32
Así se cumpliría lo que había dicho Jesús cuando indicó de qué muerte iba a morir.
Jn 12, 33
33
Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: «¿Eres tú el Rey de los judíos?»
Jn 19, 14s.19-22
34
Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?»
35
Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?»
36
Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí».
Jn 1, 10+
Jn 6, 15+
Jn 8, 23
Jn 12, 32
Jn 18, 10-11
Jn 12, 31+
37
Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para est he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz».
Jn 3, 35+
Jn 8, 32+
Jn 10, 26+
1 Jn 3, 19+
38
Le dice Pilato: «¿Qué es la verdad?» Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo: «Yo no encuentro ningún delito en él.
Lc 23, 22+
39
Pero es costumbre entre vosotros que os ponga en libertad a uno por la Pascua. ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos?»
40
Ellos volvieron a gritar diciendo: «¡A ése, no; a Barrabás!» Barrabás era un salteador.
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