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Evangelio según san Juan 19
Jn
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Capítulo 19
1
Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.
Mt 27, 26-31
Mc 15, 15-20
2
Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura;
3
y, acercándose a él, le decían: «Salve, Rey de los judíos». Y le daban bofetadas.
4
Volvió a salir Pilato y les dijo: «Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que no encuentro ningún delito en él».
5
Salió entonces Jesús fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Díceles Pilato: «Aquí tenéis al hombre».
Jn 1, 29.36
6
Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: «¡Crucifícalo, crucifícalo!» Les dice Pilato: «Tomadlo vosotros y crucificadle, porque yo ningún delito encuentro en él».
7
Los judíos le replicaron: «Nosotros tenemos una Ley y según esa Ley debe morir, porque se tiene por Hijo de Dios».
Lv 24, 16
Jn 10, 22+
8
Cuando oyó Pilato estas palabras, se atemorizó aún más.
9
Volvió a entrar en el pretorio y dijo a Jesús: «¿De dónde eres tú?» Pero Jesús no le dio respuesta.
10
Dícele Pilato: «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte?»
11
Respondió Jesús: «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba; por eso, el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado».
Jn 3, 27
Jn 10, 18+
Sb 6, 3
Jn 8, 21.44
12
Desde entonces Pilato trataba de librarle. Pero los judíos gritaron: «Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César».
Hch 17, 7
13
Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, en hebreo Gabbatá.
14
Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia la hora sexta. Dice Pilato a los judíos: «Aquí tenéis a vuestro Rey».
Jn 4, 6
Mt 26, 17+
15
Ellos gritaron: «¡Fuera, fuera! ¡Crucifícale!» Les dice Pilato: «¿A vuestro Rey voy a crucificar?» Replicaron los sumos sacerdotes: «No tenemos más rey que el César».
16
Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús,
La crucifixión.
Mt 27, 31.33.37-38
Mc 15, 20.22.25-27
Lc 23, 33.38
17
y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota,
18
y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.
Gn 22, 6
Is 53, 12
19
Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos».
Jn 12, 31-33
20
Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.
21
Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: «No escribas: "El Rey de los judíos", sino: "Este ha dicho: Yo soy Rey de los judíos"».
22
Pilato respondió: «Lo que he escrito, lo he escrito».
Reparto de los vestidos.
Mt 27, 35
Mc 15, 24
Lc 23, 34
23
Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo.
24
Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca». Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica. Y esto es lo que hicieron los soldados.
Sal 22, 19
Jesús y su madre.
Mt 27, 55-56
Mc 15, 40-41
Lc 23, 49
25
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena.
26
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».
Jn 2, 4+
27
Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
Muerte de Jesús.
Mt 27, 48-50
Mc 15, 36-37
Lc 23, 46
Jn 5, 39+
Sal 22, 16
Sal 69, 22
28
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed».
29
Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca.
30
Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido». E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Jn 4, 34+
Jn 10, 18+
Jn 17, 4
Mt 8, 20
31
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.
Jn 7, 37
Jn 9, 14
Jn 19, 14
Dt 21, 23
Ga 3, 13
32
Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él.
33
Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas,
34
sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.
Jn 1, 33+
Jn 7, 37-39
Ez 47
1 Jn 5, 6-8
35
El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis.
36
Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No se le quebrará hueso alguno.
Ex 12, 46
Sal 34, 21
37
Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.
Za 12, 10
La sepultura.
Mt 27, 57-60
Mc 15, 42-46
Lc 23, 50-54
Jn 7, 13+
38
Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió. Fueron, pues, y retiraron su cuerpo.
39
Fue también Nicodemo - aquel que anteriormente había ido a verle de noche - con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras.
Jn 3, 1
Jn 7, 50
40
Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar.
Jn 11, 44
41
En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado.
42
Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.
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