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Jeremías 6
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Capítulo 6
1
Escapad, hijos de Benjamín, de dentro de Jerusalén, en Técoa tañed el cuerno, y sobre Bet Hakkérem izad bandera, porque una desgracia amenaza del norte y un quebranto grande.
Jl 2, 1+
Jr 1, 13-15
2
¿Acaso a una deliciosa pradera te comparas, hija de Sión?
3
A ella vienen pastores con sus rebaños, han montado las tiendas, junto a ella en derredor, y apacientan cada cual su manada.
Jr 12, 10
4
- «¡Declaradle la guerra santa! ¡En pie y subamos contra ella a mediodía!... ¡Ay de nosotros, que el día va cayendo, y se alargan las sombras de la tarde!...
5
¡Pues arriba y subamos de noche y destruiremos sus alcázares!»
6
Porque así dice Yahvé Sebaot: «Talad sus árboles y alzad contra Jerusalén un terraplén». Es la ciudad de visita. Todo el mundo se atropella en su interior.
7
Cual mana un pozo sus aguas, tal mana ella su malicia. «¡Atropello!», «¡despojo!» - se oye decir en ella; ante mí de continuo heridas y golpes.
8
Aprende, Jerusalén, no sea que se despegue mi alma de ti, no sea que te convierta en desolación, en tierra despoblada.
9
Así dice Yahvé Sebaot: Busca, rebusca como en una cepa en el resto de Israel; vuelve a pasar tu mano como el vendimiador por los pámpanos.
Jr 2, 21
10
- ¿A quiénes que me oigan voy a hablar y avisar? He aquí que su oído es incircunciso y no pueden entender. He aquí que la palabra de Yahvé se les ha vuelto oprobio: no les agrada.
Jr 4, 4+
11
También yo estoy lleno de la saña de Yahvé y cansado de retenerla. La verteré sobre el niño de la calle y sobre el grupo de mancebos juntos. También el hombre y la mujer serán apresados, el viejo con la anciana.
12
Pasarán sus casas a otros, campos y mujeres a la vez, cuando extienda yo mi mano sobre los habitantes de esta tierra - oráculo de Yahvé -.
Jr 8, 10-12
13
Porque desde el más chiquito de ellos hasta el más grande, todos andan buscando su provecho, y desde el profeta hasta el sacerdote, todos practican el fraude.
Jr 23, 11
14
Han curado el quebranto de mi pueblo a la ligera, diciendo: «¡Paz, paz!», cuando no había paz.
15
¿Se avergonzaron de las abominaciones que hicieron? Avergonzarse, no se avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron; por tanto caerán con los que cayeren; tropezarán cuando se les visite - dice Yahvé.
16
Así dice Yahvé: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos, cuál es el camino bueno, y andad por él, y encontraréis sosiego para vuestras almas. Pero dijeron: «No vamos».
Jr 18, 15
Mt 11, 29
17
Entonces les puse centinelas: «¡Atención al toque de cuerno!» Pero dijeron: «No atendemos».
Os 9, 8+
Ez 3, 17
18
Por tanto, oíd, naciones, y conoce, asamblea, lo que vendrá sobre ellos;
19
oye, tierra: He aquí que traigo desgracia a este pueblo, como fruto de sus pensamientos, porque a mis razones no atendieron, y por lo que respecta a mi Ley, la desecharon.
Pr 1, 29-31
20
- ¿A qué traerme incienso de Seba y canela fina de país remoto? Ni vuestros holocaustos me son gratos, ni vuestros sacrificios me complacen.
1 R 10, 1+
Am 5, 21+
21
Por tanto, así dice Yahvé: Mirad que pongo a este pueblo tropiezos y tropezarán en ellos padres e hijos a una, el vecino y su prójimo perecerán.
22
Así dice Yahvé: Mirad que un pueblo viene de tierras del norte y una gran nación se despierta de los confines de la tierra.
Jr 50, 41-43
23
Arco y lanza blanden, crueles son y sin entrañas. Su voz como la mar muge, y a caballo van montados, ordenados como un solo hombre para la guerra contra ti, hija de Sión.
24
- Oímos su fama, flaquean nuestras manos, angustia nos asalta, dolor como de parturienta.
Jr 4, 31+
25
No salgáis al campo, no andéis por el camino, que el enemigo lleva espada: terror por doquier.
Jr 20, 10+
26
- Hija de mi pueblo, cíñete de sayal y revuélcate en ceniza, haz por ti misma un duelo de hijo único, una endecha amarguísima, porque en seguida viene el saqueador sobre nosotros.
Am 8, 10
Za 12, 10
27
- A ti te puse en mi pueblo por inquisidor sagaz para que examinaras y probaras su conducta.
28
- Todos ellos son rebeldes que andan difamando; bronce y hierro; todos son degenerados.
29
Jadeó el fuelle, el plomo se consumió por el fuego. En vano afinó el afinador, porque la ganga no se desprendió.
Is 1, 22
Jr 9, 6
Ez 22, 17-22
Ml 3, 2-3
30
Serán llamados «plata de desecho», porque Yahvé los desechó.
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