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Lecturas del Día - 21/09/2026

SAN MATEO

Tiempo Ordinario Semana XXV Rojo

Primera Lectura : Ef 4, 1-7. 11-13

4:1 Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados,

4:2 con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor,

4:3 poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.

4:4 Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados.

4:5 Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,

4:6 un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.

4:7 A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Cristo.

4:11 El mismo «dio» a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros,

4:12 para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo,

4:13 hasta que llegemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo.

Salmo : Sal 19 (18)

R// A toda la tierra alcanza su pregón.

19:1 Del maestro de coro. Salmo. De David.

19:2 Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;

19:3 el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.

19:4 No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;

19:5 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del mundo. En el mar levantó para el sol una tienda,

19:6 y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.

19:7 A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.

19:8 La ley de Yahvé es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahvé, veraz, sabiduría del sencillo.

19:9 Los preceptos de Yahvé son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahvé, luz de los ojos.

19:10 El temor de Yahvé es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahvé, justos todos ellos,

19:11 apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.

19:12 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.

19:13 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.

19:14 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.

19:15 ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahvé, roca mía, mi redentor.

Evangelio : Mt 9, 9-13

9:9 Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». El se levantó y le siguió.

9:10 Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos.

9:11 Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?»

9:12 Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal.

9:13 Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores».