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Primera carta de Juan 3
1 Jn
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Capítulo 3
1
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!. El mundo no nos conoce porque no le conoció a él.
Rm 8, 14-17.37-39
Jn 1, 12
Ef 1, 5
Jn 15, 21
Jn 16, 3
Jn 17, 25
2
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es.
Col 3, 4
Flp 3, 21
Rm 8, 29
1 Co 13, 12
3
Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
Mt 5, 48+
1 Jn 2, 6
4
Todo el que comete pecado comete también la iniquidad, pues el pecado es la iniquidad.
5
Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados y en él no hay pecado.
Hb 9, 26
Jn 1, 29+
Jn 8, 46
Hb 7, 26
1 Jn 1, 3+
1 Jn 2, 14+
Mt 7, 18
6
Todo el que permanece en él, no peca. Todo el que peca, no le ha visto ni conocido.
7
Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo.
8
Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo.
1 Jn 3, 12
1 Jn 3, 5
Jn 12, 31-32
Jn 8, 44
Gn 3, 15
9
Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado porque su germen permanece en él; y no puede pecar porque ha nacido de Dios.
1 Jn 3, 6+
1 Jn 2, 14+
10
En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.
1 Jn 1, 7+
1 Jn 3, 8+
Mt 4, 1+
1 Jn 3, 23
11
Pues este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros.
1 Jn 2, 7
12
No como Caín, que, siendo del Maligno, mató a su hermano. Y ¿por qué le mató? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran justas.
Jn 13, 34
Gn 4, 8
Jn 8, 44
1 Jn 3, 8+
13
No os extrañéis, hermanos, si el mundo os aborrece.
Jn 15, 18-21
Mt 24, 9
Jn 5, 24
14
Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte.
Hb 6, 1+
15
Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él.
16
En esto hemos conocido lo que es amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos.
Ef 5, 2
Jn 15, 12-13
Mt 20, 28
1 Jn 2, 6
17
Si alguno que posee bienes de la tierra, ve a su hermano padecer necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?
Dt 15, 7.11
St 2, 16
Jn 5, 42
1 Jn 2, 5
1 Jn 4, 12
18
Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad.
St 1, 22
Mt 7, 21
19
En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él,
20
en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.
1 Jn 4, 4
21
Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios,
22
y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Mt 7, 7-11p
Jn 14, 13-14
Jn 8, 29
23
Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó.
Jn 13, 34
Jn 15, 17
24
Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.
1 Jn 1, 3+.7+
Jn 14, 21-23
1 Jn 4, 13
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