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Lecturas del Día - 24/01/2026

SÁBADO. SAN FRANCISCO DE SALES

Tiempo Ordinario Semana II Blanco

Primera Lectura : 2 Sam 1, 1-4. 11-12. 19. 23-27

No se encontró el libro para la sigla: 2 Sam

Salmo : Sal 80 (79)

R// Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.

80:1 Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios es el dictamen». De Asaf. Salmo.

80:2 Pastor de Israel, escucha, tú que guías a José como un rebaño; tú que estás sentado entre querubes, resplandece

80:3 ante Efraím, Benjamín y Manasés; ¡despierta tu poderío, y ven en nuestro auxilio!

80:4 ¡Oh Dios, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos!

80:5 ¿Hasta cuándo, oh Yahvé Dios Sebaot, estarás airado contra la plegaria de tu pueblo?

80:6 Les das a comer un pan de llanto les haces beber lágrimas al triple;

80:7 habladuría nos haces de nuestros convecinos, y nuestros enemigos se burlan de nosotros.

80:8 ¡Oh Dios Sebaot, haznos volver, y brille tu rostro, para que seamos salvos!

80:9 Una viña de Egipto arrancaste, expulsaste naciones para plantarla a ella,

80:10 le preparaste el suelo, y echó raíces y llenó la tierra.

80:11 Su sombra cubría las montañas, sus pámpanos los cedros de Dios;

80:12 extendía sus sarmientos hasta el mar, hasta el Río sus renuevos.

80:13 ¿Por qué has hecho brecha en sus tapias, para que todo el que pasa por el camino la vendimie,

80:14 el jabalí salvaje la devaste, y la pele el ganado de los campos?

80:15 ¡Oh Dios Sebaot, vuélvete ya, desde los cielos mira y ve, visita a esta viña,

80:16 cuídala, a ella, la que plantó tu diestra!

80:17 ¡Los que fuego le prendieron, cual basura, a la amenaza de tu faz perezcan!

80:18 Esté tu mano sobre el hombre de tu diestra, sobre el hijo de Adán que para ti fortaleciste.

80:19 Ya no volveremos a apartarnos de ti; nos darás vida y tu nombre invocaremos.

80:20 ¡Oh Yahvé, Dios Sebaot, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos!

Evangelio : Mc 3, 20-21

3:20 Vuelve a casa. Se aglomera otra vez la muchedumbre de modo que no podían comer.

3:21 Se enteraron sus parientes y fueron a hacerse cargo de él, pues decían: «Está fuera de sí».