Lecturas del Día - 12/02/2026
JUEVES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : 1 Re 11, 4-13
No se encontró el libro para la sigla: 1 Re
Salmo : Sal 106 (105)
R// Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.
106:1 ¡Aleluya! ¡Dad gracias a Yahvé, porque es bueno, porque es eterno su amor!
106:2 ¿Quién dirá las proezas de Yahvé, hará oír toda su alabanza?
106:3 ¡Dichosos los que guardan el derecho, los que practican en todo tiempo la justicia!
106:4 ¡Acuérdate de mí, Yahvé, por amor de tu pueblo; con tu salvación visítame,
106:5 que vea yo la dicha de tus elegidos, me alegre en la alegría de tu pueblo, con tu heredad me felicite!
106:6 Hemos pecado como nuestros padres, hemos faltado, nos hemos hecho impíos;
106:7 nuestros padres, en Egipto, no comprendieron tus prodigios. No se acordaron de tu inmenso amor, se rebelaron contra el Altísimo junto al mar de Suf.
106:8 El los salvó por amor de su nombre, para dar a conocer su poderío.
106:9 Increpó al mar de Suf y éste se secó, los llevó por los abismos como por un desierto,
106:10 los salvó de la mano del que odíaba, de la mano del enemigo los libró.
106:11 El agua cubrió a sus adversarios, ni uno solo quedó.
106:12 Entonces ellos tuvieron fe en sus palabras y sus laudes cantaron.
106:13 Mas pronto se olvidaron de sus obras, no tuvieron en cuenta su consejo;
106:14 en el desierto ardían de avidez, a Dios tentaban en la estepa.
106:15 El les concedió lo que pedían, mandó fiebre a sus almas.
106:16 Y en el campamento, de Moisés tuvieron celos, de Aarón, el santo de Yahvé.
106:17 Se abre la tierra, traga a Datán, y cubre a la cuadrilla de Abirón;
106:18 un fuego se enciende contra su cuadrilla, una llama abrasa a los impíos
106:19 En Horeb se fabricaron un becerro, se postraron ante un metal fundido,
106:20 y cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come heno.
106:21 Olvidaban a Dios que les salvaba, al autor de cosas grandes en Egipto,
106:22 de prodigios en el país de Cam, de portentos en el mar de Suf.
106:23 Hablaba ya de exterminarlos, si no es porque Moisés, su elegido, se mantuvo en la brecha en su presencia, para apartar su furor de destruirlos.
106:24 Una tierra de delicias desdeñaron, en su palabra no tuvieron fe;
106:25 murmuraron dentro de sus tiendas, no escucharon la voz de Yahvé.
106:26 Y él, mano en alto, les juró hacerles caer en el desierto,
106:27 desperdigar su raza entre las naciones, y dispersarlos por los países.
106:28 Luego se vincularon a Baal Peor y comieron sacrificios de muertos.
106:29 Así le irritaron con sus obras, y una plaga descargó sobre ellos.
106:30 Entonces surgió Pinjás, zanjó, y la plaga se detuvo;
106:31 esto se le contó como justicia de edad en edad, para siempre.
106:32 En las aguas de Meribá le enojaron, y mal le fue a Moisés por culpa de ellos,
106:33 pues le amargaron el espíritu, y habló a la ligera con sus labios.
106:34 No exterminaron a los pueblos que Yahvé les había señalado,
106:35 sino que se mezclaron con las gentes, aprendieron sus prácticas.
106:36 Sirvieron a sus ídolos que fueron un lazo para ellos;
106:37 sacrificaban sus hijos y sus hijas a demonios.
106:38 Sangre inocente derramaban, la sangre de sus hijos y sus hijas, que inmolaban a los ídolos de Canaán, y fue el país profanado de sangre.
106:39 Así se manchaban con sus obras, y se prostituían con sus prácticas.
106:40 Entonces se inflamó la cólera de Yahvé contra su pueblo, y abominó de su heredad.
106:41 Los entregó en mano de las gentes, y los dominaron los que los odiaban;
106:42 sus enemigos los tiranizaron, bajo su mano quedaron humillados.
106:43 Muchas veces los libró aunque ellos, en su propósito obstinados, se hundían en su culpa;
106:44 y los miró cuando estaban en apuros, escuchando su clamor.
106:45 Se acordó en favor de ellos de su alianza, se enterneció según su inmenso amor;
106:46 hizo que de ellos se apiadaran aquellos que cautivos los tenían.
106:47 ¡Sálvanos, Yahvé, Dios nuestro, reúnenos de entre las naciones, para dar gracias a tu nombre santo, y gloriarnos en tu alabanza!
106:48 ¡Bendito sea Yahvé, Dios de Israel, por eternidad de eternidades! Y el pueblo todo diga: ¡Amén!
Evangelio : Mc 7, 24-30
7:24 Y partiendo de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa quería que nadie lo supiese, pero no logró pasar inadvertido,
7:25 sino que, en seguida, habiendo oído hablar de él una mujer, cuya hija estaba poseída de un espíritu inmundo, vino y se postró a sus pies.
7:26 Esta mujer era pagana, sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio.
7:27 El le decía: «Espera que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
7:28 Pero ella le respondió: «Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa migajas de los niños».
7:29 El, entonces, le dijo: «Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija».
7:30 Volvió a su casa y encontró que la niña estaba echada en la cama y que el demonio se había ido.