Lecturas del Día - 25/02/2026
MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE CUARESMA
Primera Lectura : Jon 3, 1-10
3:1 Por segunda vez fue dirigida la palabra de Yahvé a Jonás en estos términos:
3:2 «Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad y proclama el mensaje que yo te diga».
3:3 Jonás se levantó y fue a Nínive conforme a la palabra de Yahvé. Nínive era una ciudad grandísima, de un recorrido de tres días.
3:4 Jonás comenzó a adentrarse en la ciudad, e hizo un día de camino proclamando: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida».
3:5 Los ninivitas creyeron en Dios: ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal desde el mayor al menor.
3:6 La palabra llegó hasta el rey de Nínive, que se levantó de su trono, se quitó su manto, se cubrió de sayal y se sentó en la ceniza.
3:7 Luego mandó pregonar y decir en Nínive: «Por mandato del rey y de sus grandes, que hombres y bestias, ganado mayor y menor, no prueben bocado ni pasten ni beban agua.
3:8 Que se cubran de sayal y clamen a Dios con fuerza; que cada uno se convierta de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos.
3:9 ¡Quién sabe! Quizás vuelva Dios y se arrepienta, se vuelva del ardor de su cólera, y no perezcamos».
3:10 Vio Dios lo que hacían, cómo se convirtieron de su mala conducta, y se arrepintió Dios del mal que había determinado hacerles, y no lo hizo.
Salmo : Sal 51 (50)
R// Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
51:1 Del maestro de coro. Salmo. De David.
51:2 Cuando el profeta Natán le visitó después que aquél se había unido a Betsabé.
51:3 Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito,
51:4 lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
51:5 Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
51:6 contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí. Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
51:7 Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre.
51:8 Mas tú amas la verdad en lo íntimo del ser, y en lo secreto me enseñas la subiduría.
51:9 Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
51:10 Devuélveme el son del gozo y la alegría, exulten los huesos que machacaste tú.
51:11 Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.
51:12 Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
51:13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
51:14 Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
51:15 enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.
51:16 Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;
51:17 abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
51:18 Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
51:19 El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
51:20 ¡Favorece a Sión en tu benevolencia, reconstruye las murallas de Jerusalén!
51:21 Entonces te agradarán los sacrificios justos, - holocausto y oblación entera - se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.
Evangelio : Lc 11, 29-32
11:29 Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás.
11:30 Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación.
11:31 La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón.
11:32 Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.