Lecturas del Día - 07/04/2026
MARTES DE LA OCTAVA DE PASCUA
Primera Lectura : Hch 2, 36-41
2:36 «Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado».
2:37 Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?»
2:38 Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;
2:39 pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro».
2:40 Con otras muchas palabras les conjuraba y les exhortaba: «Salvaos de esta generación perversa».
2:41 Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3,000 almas.
Salmo : Sal 33 (32)
R// La misericordia del Señor llena la tierra.
33:1 ¡Gritad de júbilo, justos, por Yahvé!, de los rectos es propia la alabanza;
33:2 ¡dad gracias a Yahvé con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez cuerdas;
33:3 cantadle un cantar nuevo, tocad la mejor música en la aclamación!
33:4 Pues recta es la palabra de Yahvé, toda su obra fundada en la verdad;
33:5 él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahvé está llena la tierra.
33:6 Por la palabra de Yahvé fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada.
33:7 El recoge, como un dique, las aguas del mar, en depósitos pone los abismos.
33:8 ¡Tema a Yahvé la tierra entera, ante él tiemblen todos los que habitan el orbe!
33:9 Pues él habló y fue así, mandó él y se hizo.
33:10 Yahvé frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos;
33:11 mas el plan de Yahvé subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las edades.
33:12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahvé, el pueblo que se escogió por heredad!
33:13 Yahvé mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;
33:14 desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra,
33:15 él, que forma el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.
33:16 No queda a salvo el rey por su gran ejército, ni el bravo inmune por su enorme fuerza.
33:17 Vana cosa el caballo para la victoria, ni con todo su vigor puede salvar.
33:18 Los ojos de Yahvé están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor,
33:19 para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.
33:20 Nuestra alma en Yahvé espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo;
33:21 en él se alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos.
33:22 Sea tu amor, Yahvé, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.
Evangelio : Jn 20, 11-18
20:11 Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,
20:12 y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.
20:13 Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto».
20:14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
20:15 Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré».
20:16 Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» - que quiere decir: «Maestro» -.
20:17 Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios».
20:18 Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.