Lecturas del Día - 28/05/2026
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE
Primera Lectura : Gn 22, 9-18
22:9 Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.
22:10 Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.
22:11 Entonces le llamó el Angel de Yahvé desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham!» El dijo: «Heme aquí».
22:12 Dijo el Angel: «No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único».
22:13 Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.
22:14 Abraham llamó a aquel lugar «Yahvé provee», de donde se dice hoy en día: «En el monte "Yahvé provee"»
22:15 El Angel de Yahvé llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,
22:16 y dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahvé, que por haber hecho esto, por no haberme negado tu hijo, tu único,
22:17 yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.
22:18 Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz».
Primera Lectura variante 2 : Hb 10, 4-10
10:4 pues es imposible que sangre de toros y machos cabríos borre pecados.
10:5 Por eso, al entrar en este mundo, dice: Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo.
10:6 Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.
10:7 Entonces dije: ¡He aquí que vengo - pues de mí está escrito en el rollo del libro - a hacer, oh Dios, tu voluntad!
10:8 Dice primero: Sacrificios y oblaciones y holocaustos y sacrificios por el pecado no los quisiste ni te agradaron - cosas todas ofrecidas conforme a la Ley -
10:9 entonces - añade -: He aquí que vengo a hacer tu voluntad. Abroga lo primero para establecer el segundo.
10:10 Y en virtud de esta voluntad somos santificados, merced a la oblación de una vez para siempre del cuerpo de Jesucristo.
Salmo : Sal 40 (39)
R// Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
40:1 Del maestro de coro. De David. Salmo.
40:2 En Yahvé puse toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.
40:3 Me sacó de la fosa fatal, del fango cenagoso; asentó mis pies sobre la roca, consolidó mis pasos.
40:4 Puso en mi boca un canto nuevo, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán, y en Yahvé tendrán confianza.
40:5 Dichoso el hombre aquel que en Yahvé pone su confianza, y no se va con los rebeldes, que andan tras la mentira.
40:6 ¡Cuántas maravillas has hecho, Yahvé, Dios mío, qué de designios con nosotros: no hay comparable a ti! Yo quisiera publicarlos, pregonarlos, mas su número excede toda cuenta.
40:7 Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas,
40:8 dije entonces: Heme aquí, que vengo. Se me ha prescrito en el rollo del libro
40:9 hacer tu voluntad. Oh Dios mío, en tu ley me complazco en el fondo de mi ser.
40:10 He publicado la justicia en la gran asamblea; mira, no he contenido mis labios, tú lo sabes, Yahvé.
40:11 No he escondido tu justicia en el fondo de mi corazón, he proclamado tu lealtad, tu salvación, ne he ocultado tu amor y tu verdad a la gran asamblea.
40:12 Y tú, Yahvé, no contengas tus ternuras para mí. Que tu amor y tu verdad incesantes me guarden.
40:13 Pues desdichas me envuelven en número incontable. Mis culpas me dan caza, y no puedo ya ver; más numerosas son que los cabellos de mi cabeza, y el corazón me desampara.
40:14 ¡Dígnate, oh Yahvé, librarme, Yahvé, corre en mi ayuda!
40:15 ¡Queden avergonzados y confusos todos juntos los que buscan mi vida para cercenarla! ¡Atrás, sean confundidos los que desean mi mal!
40:16 Queden consternados de vergüenza los que dicen contra mí: «¡Ja, Ja!»
40:17 ¡En ti se gocen y se alegren todos los que te buscan! Repitan sin cesar: «¡Grande es Yahvé!», los que aman tu salvación.
40:18 Y yo, pobre soy y desdichado, pero el Señor piensa en mí; tú, mi socorro y mi libertador, oh Dios mío, no tardes.
Evangelio : Mt 26, 36-42
26:36 Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».
26:37 Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia.
26:38 Entonces les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo».
26:39 Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú».
26:40 Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo?
26:41 Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil».
26:42 Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad».