Lecturas del Día - 30/05/2026
SÁBADO DE LA VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SANTA MARÍA EN SÁBADO o SAN FERNANDO
Primera Lectura : Jds 17. 20b-25
Formato de referencia no soportado
Salmo : Sal 63 (62)
R// Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
63:1 Salmo. De David. Cuando estaba en el desierto de Judá.
63:2 Dios, tú mi Dios, yo te busco, sed de ti tiene mi alma, en pos de ti languidece mi carne, cual tierra seca, agotada, sin agua.
63:3 Como cuando en el santuario te veía, al contemplar tu poder y tu gloria,
63:4 - pues tu amor es mejor que la vida, mis labios te glorificaban -,
63:5 así quiero en mi vida bendecirte, levantar mis manos en tu nombre;
63:6 como de grasa y médula se empapará mi alma, y alabará mi boca con labios jubilosos.
63:7 Cuando pienso en ti sobre mi lecho, en ti medito en mis vigilias,
63:8 porque tú eres mi socorro, y yo exulto a la sombra de tus alas;
63:9 mi alma se aprieta contra ti, tu diestra me sostiene.
63:10 Mas los que tratan de perder mi alma, ¡caigan en las honduras de la tierra!
63:11 ¡Sean pasados al filo de la espada, sirvan de presa a los chacales!
63:12 Y el rey en Dios se gozará, el que jura por él se gloriará, cuando sea cerrada la boca de los mentirosos.
Evangelio : Mc 11, 27-33
11:27 Vuelven a Jerusalén y, mientras paseaba por el Templo, se le acercan los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos,
11:28 y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto?, o ¿quién te ha dado tal autoridad para hacerlo?»
11:29 Jesús les dijo: «Os voy a preguntar una cosa. Respondedme y os diré con qué autoridad hago esto.
11:30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme».
11:31 Ellos discurrían entre sí: «Si decimos: "Del cielo", dirá: "Entonces, ¿por qué no le creísteis?"
11:32 Pero ¿vamos a decir: "De los hombres?"» Tenían miedo a la gente; pues todos tenían a Juan por un verdadero profeta.
11:33 Responden, pues, a Jesús: «No sabemos». Jesús entonces les dice: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».
Misa vespertina de la solemnidad de la Santísima Trinidad
Primera Lectura : Ex 34, 4b-6. 8-9
34:4 Labró Moisés dos tablas de piedra como las primeras y, levantándose de mañana, subió al monte Sinaí como le había mandado Yahvé, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
34:5 Descendió Yahvé en forma de nube y se puso allí junto a él.
Aparición de Dios.
Moisés invocó el nombre de Yahvé.
34:6 Yahvé pasó por delante de él y exclamó: «Yahvé, Yahvé, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,
34:8 Al instante, Moisés cayó en tierra de rodillas y se postró,
34:9 diciendo: «Si en verdad he hallado gracia a tus ojos, oh Señor, dígnese mi Señor venir en medio de nosotros, aunque sea un pueblo de dura cerviz; perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y recíbenos por herencia tuya».
Salmo : Dan 3, 52-56
R// ¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
No se encontró el libro para la sigla: Dan
Segunda Lectura : 2 Co 13, 11-13
13:11 Por lo demás, hermanos, alegraos; sed perfectos; animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros.
13:12 Saludaos mutuamente con el beso santo. Todos los santos os saludan.
13:13 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.
Evangelio : Jn 3, 16-18
3:16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
3:17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
3:18 El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo Único de Dios.