Lecturas del Día - 04/06/2026
JUEVES DE LA IX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : 2 Tim 2, 8-15
No se encontró el libro para la sigla: 2 Tim
Salmo : Sal 25 (24)
R// Señor, enséñame tus caminos.
25:1 De David Alef. A ti, Yahvé, levanto mi alma,
25:2 oh Dios mío. Bet. En ti confío, ¡no sea confundido, no triunfen de mí mis enemigos!
25:3 Guimel. No hay confusión para el que espera en ti, confusión sólo para el que traiciona sin motivo.
25:4 Dálet. Muéstrame tus caminos, Yahvé, enséñame tus sendas.
25:5 He. Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. (Vau) En ti estoy esperando todo el día,
25:6 Zain. Acuérdate, Yahvé, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre.
25:7 Jet. De los pecados de mi juventud no te acuerdes, pero según tu amor, acuérdate de mí. por tu bondad, Yahvé.
25:8 Tet. Bueno y recto es Yahvé; por eso muestra a los pecadores el camino;
25:9 Yod. conduce en la justicia a los humildes, y a los pobres enseña su sendero.
25:10 Kaf. Todas las sendas de Yahvé son amor y verdad para quien guarda su alianza y sus dictámenes.
25:11 Lámed. Por tu nombre, oh Yahvé, perdona mi culpa, porque es grande.
25:12 Mem. Si hay un hombre que tema a Yahvé, él le indica el camino a seguir;
25:13 Nun. su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
25:14 Sámek. El secreto de Yahvé es para quienes le temen, su alianza, para darles cordura.
25:15 Ain. Mis ojos están fijos en Yahvé, que él sacará mis pies del cepo.
25:16 Pe. Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.
25:17 Sade. Alivia los ahogos de mi corazón, hazme salir de mis angustias.
25:18 (Qof.) Ve mi aflicción y mi penar, quita todos mis pecados.
25:19 Res. Mira cuántos son mis enemigos, cuán violento el odio que me tienen.
25:20 Sin. Garda mi alma, líbrame, no quede confundido, cuando en ti me cobijo.
25:21 Tau. Inocencia y rectitud me amparen, que en ti espero, Yahvé.
25:22 Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
Evangelio : Mc 12, 28b-34
12:28 Acercóse uno de los escribas que les había oído y, viendo que les había respondido muy bien, le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?»
12:29 Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor,
12:30 y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
12:31 El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos».
12:32 Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que El es único y que no hay otro fuera de El,
12:33 y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
12:34 Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.