Lecturas del Día - 13/06/2026
INMACULADO CORAZÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA
Primera Lectura : 2 Co 5, 14-21
5:14 Porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron.
5:15 Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
5:16 Así que, en adelante, ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Cristo según la carne, ya no le conocemos así.
5:17 Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.
5:18 Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación.
5:19 Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación.
5:20 Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!
5:21 A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él.
Salmo : Sal 103 (102)
R// El Señor es compasivo y misericordioso.
103:1 De David. Bendice a Yahvé, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,
103:2 bendice a Yahvé, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.
103:3 El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,
103:4 rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,
103:5 satura de bienes tu existencia, mientras tu juventud se renueva como el águila.
103:6 Yahvé, el que hace obras de justicia, y otorga el derecho a todos los oprimidos,
103:7 manifestó sus caminos a Moisés, a los hijos de Israel sus hazañas.
103:8 Clemente y compasivo es Yahvé, tardo a la cólera y lleno de amor;
103:9 no se querella eternamente ni para siempre guarda su rencor;
103:10 no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.
103:11 Como se alzan los cielos por encima de la tierra, así de grande es su amor para quienes le temen;
103:12 tan lejos como está el oriente del ocaso aleja él de nosotros nuestras rebeldías.
103:13 Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahvé para quienes le temen;
103:14 que él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo.
103:15 ¡El hombre! Como la hierba son sus días, como la flor del campo, así florece;
103:16 pasa por él un soplo, y ya no existe, ni el lugar donde estuvo vuelve a conocerle.
103:17 Mas el amor de Yahvé desde siempre hasta siempre para los que le temen, y su justicia para los hijos de sus hijos,
103:18 para aquellos que guardan su alianza, y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
103:19 Yahvé en los cielos asentó su trono, y su soberanía en todo señorea.
103:20 Bendecid a Yahvé, ángeles suyos, héroes potentes, ejecutores de sus órdenes, en cuanto oís la voz de su palabra.
103:21 Bendecid a Yahvé, todas sus huestes, servidores suyos, ejecutores de su voluntad.
103:22 Bendecid a Yahvé, todas sus obras, en todos los lugares de su imperio. ¡Bendice a Yahvé, alma mía!
Evangelio : Lc 2, 41-51
2:41 Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.
2:42 Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta
2:43 y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres.
2:44 Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos;
2:45 pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.
2:46 Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles;
2:47 todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
2:48 Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando».
2:49 El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
2:50 Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
2:51 Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
Misa vespertina del XI Domingo del Tiempo Ordinario
Primera Lectura : Ex 19, 2-6a
19:2 Partieron de Refidim, y al llegar al desierto de Sinaí acamparon en el desierto. Allí acampó Israel frente al monte.
Promesa de la Alianza.
19:3 Moisés subió hacia Dios. Yahvé le llamó desde el monte, y le dijo: «Así dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel:
19:4 "Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí.
19:5 Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra;
19:6 seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa."Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel».
Salmo : Sal 100 (99)
R// Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
100:1 Salmo. Para la acción de gracias. ¡Aclamad a Yahvé, toda la tierra,
100:2 servid a Yahvé con alegría, llegaos ante él entre gritos de júbilo!
100:3 Sabed que Yahvé es Dios, él nos ha hecho y suyos somos, su pueblo y el rebaño de su pasto.
100:4 ¡Entrad en sus pórticos con acciones de gracias, con alabanzas en sus atrios, dadle gracias, bendecid su nombre!
100:5 Porque es bueno Yahvé, para siempre su amor, por todas las edades su lealtad.
Segunda Lectura : Rm 5, 6-11
5:6 En efecto, cuando todavía estábamos sin fuerzas, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; -
5:7 en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir -;
5:8 mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.
5:9 ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera!
5:10 Si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida!
5:11 Y no solamente eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
Evangelio : Mt 9, 36 — 10, 8
9:36 Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.
9:37 Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos.
9:38 Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies».
10:1 Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.
10:2 Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan;
10:3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo;
10:4 Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó.
10:5 A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos;
10:6 dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
10:7 Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca.
10:8 Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.