Lecturas del Día - 02/07/2026
JUEVES DE LA XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : Am 7, 10-17
7:10 El sacerdote de Betel, Amasías, mandó a decir a Jeroboam, rey de Israel: «Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; ya no puede la tierra soportar todas sus palabras.
7:11 Porque Amós anda diciendo: "A espada morirá Jeroboam, e Israel será deportado de su suelo."»
7:12 Y Amasías dijo a Amós: «Vete, vidente; huye a la tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí.
7:13 Pero en Betel no has de seguir profetizando, porque es el santuario del rey y la Casa del reino».
7:14 Respondió Amós y dijo a Amasías: «Yo no soy profeta ni hijo de profeta, yo soy vaquero y picador de sicómoros.
7:15 Pero Yahvé me tomó de detrás del rebaño, y Yahvé me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo Israel."
7:16 Y ahora escucha tú la palabra de Yahvé. Tú dices: "No profetices contra Israel, no vaticines contra la casa de Isaac."
7:17 «Por eso, así dice Yahvé: "Tu mujer se prostituirá en la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada, tu suelo será repartido a cordel, tú mismo en un suelo impuro morirás, e Israel será deportado de su suelo"».
Salmo : Sal 19 (18)
R// Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
19:1 Del maestro de coro. Salmo. De David.
19:2 Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
19:3 el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
19:4 No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
19:5 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del mundo. En el mar levantó para el sol una tienda,
19:6 y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
19:7 A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.
19:8 La ley de Yahvé es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahvé, veraz, sabiduría del sencillo.
19:9 Los preceptos de Yahvé son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahvé, luz de los ojos.
19:10 El temor de Yahvé es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahvé, justos todos ellos,
19:11 apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.
19:12 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
19:13 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
19:14 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.
19:15 ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahvé, roca mía, mi redentor.
Evangelio : Mt 9, 1-8
9:1 Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad.
9:2 En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados».
9:3 Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Este está blasfemando».
9:4 Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir:
9:5 "Levántate y anda"?
9:6 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico -: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa"».
9:7 El se levantó y se fue a su casa.
9:8 Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.