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Lecturas del Día - 01/08/2026

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Tiempo Ordinario Semana XVII Blanco

Primera Lectura : Jr 26, 11-16. 24

26:11 Y los sacerdotes y profetas, dirigiéndose a los jefes y a todo el pueblo, dijeron: «¡Sentencia de muerte para este hombre, por haber profetizado contra esta ciudad, como habéis oído con vuestros propios oídos!»

26:12 Dijo Jeremías a todos los jefes y al pueblo todo: «Yahvé me ha enviado a profetizar sobre esta Casa y esta ciudad todo lo que habéis oído.

26:13 Ahora bien, mejorad vuestros caminos y vuestras obras y oíd la voz de Yahvé vuestro Dios, y se arrepentirá Yahvé del mal que ha pronunciado contra vosotros.

26:14 En cuanto a mí, aquí me tenéis en vuestras manos: haced conmigo como mejor y más acertado os parezca.

26:15 Empero, sabed de fijo que si me matáis vosotros a mí, sangre inocente cargaréis sobre vosotros y sobre esta ciudad y sus moradores, porque en verdad Yahvé me ha enviado a vosotros para pronunciar en vuestros oídos todas estas palabras».

26:16 Dijeron los jefes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas: «No merece este hombre sentencia de muerte, porque en nombre de Yahvé nuestro Dios nos ha hablado».

26:24 Gracias a que Ajicam, hijo de Safán, defendió a Jeremías, impidiendo entregarlo en manos del pueblo para matarle.

Salmo : Sal 69 (68)

R// En el día de la gracia, escúchame, Señor.

69:1 Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios..». De David.

69:2 ¡Sálvame, oh Dios, porque las aguas me llegan hasta el cuello!

69:3 Me hundo en el cieno del abismo, sin poder hacer pie; he llegado hasta el fondo de las aguas, y las olas me anegan.

69:4 Estoy exhausto de gritar, arden mis fauces, mis ojos se consumen de esperar a mi Dios.

69:5 Son más que los cabellos de mi cabeza los que sin causa me odian; más duros que mis huesos los que me hostigan sin razón. (¿Lo que yo no he robado tengo que devolver?)

69:6 Tú, oh Dios, mi torpeza conoces, no se te ocultan mis ofensas.

69:7 ¡No se avergüencen por mí los que en ti esperan, oh Yahvé Sebaot! ¡No sufran confusión por mí los que te buscan, oh Dios de Israel!

69:8 Pues por ti sufro el insulto, y la vergüenza cubre mi semblante;

69:9 para mis hermanos soy un extranjero, un desconocido para los hijos de mi madre;

69:10 pues me devora el celo de tu casa, y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.

69:11 Si mortifico mi alma con ayuno, se me hace un pretexto de insulto;

69:12 si tomo un sayal por vestido, para ellos me convierto en burla,

69:13 cuento de los que están sentados a la puerta, y copla de los que beben licor fuerte.

69:14 Mas mi oración hacia ti, Yahvé, en el tiempo propicio: por tu gran amor, oh Dios, respóndeme, por la verdad de tu salvación.

69:15 ¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!

69:16 ¡El flujo de las aguas no me anegue no me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca!

69:17 ¡Respóndeme, Yahvé, pues tu amor es bondad; en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;

69:18 no retires tu rostro de tu siervo, que en angustias estoy, pronto, respóndeme;

69:19 acércate a mi alma, rescátala, por causa de mis enemigos, líbrame!

69:20 Tú conoces mi oprobio, mi vergüenza y mi afrenta, ante ti están todos mis opresores.

69:21 El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, consoladores, y no encuentro ninguno.

69:22 Veneno me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre.

69:23 ¡Que su mesa ante ellos se convierta en un lazo, y su abundancia en una trampa;

69:24 anúblense sus ojos y no vean, haz que sus fuerzas sin cesar les fallen!

69:25 Derrama tu enojo sobre ellos, los alcance el ardor de tu cólera;

69:26 su recinto quede hecho un desierto, en sus tiendas no haya quien habite:

69:27 porque acosan al que tú has herido, y aumentan la herida de tu víctima.

69:28 Culpa añade a su culpa, no tengan más acceso a tu justicia;

69:29 del libro de la vida sean borrados, no sean inscritos con los justos.

69:30 Y yo desdichado, dolorido, ¡tu salvación, oh Dios, me restablezca!

69:31 El nombre de Dios celebraré en un cántico, le ensalzaré con la acción de gracias;

69:32 y más que un toro agradará a Yahvé, más que un novillo con cuernos y pezuñas.

69:33 Lo han visto los humildes y se alegran; ¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios!

69:34 Porque Yahvé escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.

69:35 ¡Alábenle los cielos y la tierra, el mar y cuanto bulle en él!

69:36 Pues salvará Dios a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá: habitarán allí y las poseerán;

69:37 la heredará la estirpe de sus siervos, los que aman su nombre en ella morarán.

Evangelio : Mt 14, 1-12

14:1 En aquel tiempo se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús,

14:2 y dijo a sus criados: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».

14:3 Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo.

14:4 Porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla».

14:5 Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta.

14:6 Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes,

14:7 que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese.

14:8 Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».

14:9 Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese,

14:10 y envió a decapitar a Juan en la cárcel.

14:11 Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre.

14:12 Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.

Misa vespertina del XVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Semana XVIII Verde

Primera Lectura : Is 55, 1-3

55:1 ¡Oh, todos los sedientos, id por agua, y los que no tenéis plata, venid, comprad y comed, sin plata, y sin pagar, vino y leche!

55:2 ¿Por qué gastar plata en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia? Hacedme caso y comed cosa buena, y disfrutaréis con algo sustancioso.

55:3 Aplicad el oído y acudid a mí, oíd y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y files promesas hechas a David.

Salmo : Sal 145 (144)

R// Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.

145:1 Himno. De David. Alef. Yo te ensalzo, oh Rey Dios mío, y bendigo tu nombre para siempre jamás;

145:2 Bet. todos los días te bendeciré, por siempre jamás alabaré tu nombre;

145:3 Guímel. grande es Yahvé y muy digno de alabanza, insondable su grandeza.

145:4 Dálet. Una edad a otra encomiará tus obras, pregonará tus proezas.

145:5 He. El esplendor, la gloria de tu majestad, el relato de tus maravillas, yo recitaré.

145:6 Vau. Del poder de tus portentos se hablará, y yo tus grandezas contaré;

145:7 Zain. se hará memoria de tu inmensa bondad, se aclamará tu justicia.

145:8 Jet. Clemente y compasivo es Yahvé, tardo a la cólera y grande en amor;

145:9 Tet bueno es Yahvé para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras.

145:10 Yod. Te darán gracias, Yahvé, todas tus obras y tus amigos te bendecirán;

145:11 Kaf. dirán la gloria de tu reino, de tus proezas hablarán,

145:12 Lámed. para mostrar a los hijos de Adán tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.

145:13 Mem. Tu reino, un reino por los siglos todos, tu dominio, por todas las edades. (Nun.) Yahvé es fiel en todas sus palabras, en todas sus obras amoroso;

145:14 Sámek. Yahvé sostiene a todos los que caen, a todos los encorvados endereza.

145:15 Ain. Los ojos de todos fijos en ti, esperan que les des a su tiempo el alimento;

145:16 Pe. abres la mano tú y sacias a todo viviente a su placer.

145:17 Sade. Yahvé es justo en todos sus caminos, en todas sus obras amoroso;

145:18 Qof. cerca está Yahvé de los que le invocan, de todos los que le invocan con verdad.

145:19 Res. El cumple el deseo de los que le temen, escucha su clamor y los libera;

145:20 Sin. guarda Yahvé a cuantos le aman, a todos los impíos extermina.

145:21 Tau. ¡La alabanza de Yahvé diga mi boca, y toda carne bendiga su nombre sacrosanto, para siempre jamás!

Segunda Lectura : Rm 8, 35. 37-39

8:35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?,

8:37 Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.

8:38 Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades

8:39 ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.

Evangelio : Mt 14, 13-21

14:13 Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras él viniendo a pie de las ciudades.

14:14 Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.

14:15 Al atardecer se le acercaron los discíplulos diciendo: «El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida».

14:16 Mas Jesús les dijo: «No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer».

14:17 Dícenle ellos: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces».

14:18 El dijo: «Traédmelos acá».

14:19 Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente.

14:20 Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos.

14:21 Y los que habían comido eran unos 5,000 hombres, sin contar mujeres y niños.