Lecturas del Día - 06/08/2026
TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
Primera Lectura : Dan 7, 9-10. 13-14
No se encontró el libro para la sigla: Dan
Salmo : Sal 97 (96)
R// El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.
97:1 ¡Reina Yahvé! ¡La tierra exulte, alégrense las islas numerosas!
97:2 Nube y Bruma densa en torno a él, Justicia y Derecho, la base de su trono.
97:3 Delante de él avanza fuego y a sus adversarios en derredor abrasa;
97:4 iluminan el orbe sus relámpagos, lo ve la tierra y se estremece.
97:5 Los montes como cera se derriten ante el Dueño de la tierra toda;
97:6 los cielos anuncian su justicia, y todos los pueblos ven su gloria.
97:7 ¡Se avergüenzan los que sirven a los ídolos, los que se glorían de vanidades; se postran ante él todos los dioses!
97:8 Sión lo oye y se alboroza, exultan las hijas de Judá a causa de tus juicios, Yahvé.
97:9 Porque tú eres Yahvé, el Altísimo sobre toda la tierra, muy por encima de los dioses todos.
97:10 Yahvé ama a los que el mal detestan, él guarda las almas de sus fieles y de la mano de los impíos los libra.
97:11 La luz se alza para el justo, y para los de recto corazón la alegría.
97:12 Justos, alegraos en Yahvé, celebrad su memoria sagrada.
Evangelio : Mt 17, 1-9
17:1 Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto.
17:2 Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
17:3 En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él.
17:4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
17:5 Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle».
17:6 Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo.
17:7 Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo».
17:8 Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo.
17:9 Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».