Lecturas del Día - 05/09/2026
SÁBADO DE LA XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : 1 Co 4, 6b-15
4:6 En esto, hermanos, me he puesto como ejemplo a mí y a Apolo, en orden a vosotros; para que aprendáis de nosotros aquello de «No propasarse de lo que está escrito» y para que nadie se engría en favor de uno contra otro.
4:7 Pues ¿quién es el que te distingue? ¿Qué tienes que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿a qué gloriarte cual si no lo hubieras recibido?
4:8 ¡Ya estáis hartos! ¡Ya sois ricos! ¡Os habéis hecho reyes sin nosotros! ¡Y ojalá reinaseis, para que también nosotros reináramos con vosotros!
4:9 Porque pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha asignado el último lugar, como condenados a muerte, puestos a modo de espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres.
4:10 Nosotros, necios por seguir a Cristo; vosotros, sabios en Cristo. Débiles nosotros; mas vosotros, fuertes. Vosotros llenos de gloria; mas nosotros, despreciados.
4:11 Hasta el presente, pasamos hambre, sed, desnudez. Somos abofeteados, y andamos errantes.
4:12 Nos fatigamos trabajando con nuestras manos. Si nos insultan, bendecimos. Si nos persiguen, lo soportamos.
4:13 Si nos difaman, respondemos con bondad. Hemos venido a ser, hasta ahora, como la basura del mundo y el desecho de todos.
4:14 No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos.
4:15 Pues aunque hayáis tenido 10,000 pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo Jesús.
Salmo : Sal 145 (144)
R// Cerca está el Señor de los que lo invocan.
145:1 Himno. De David. Alef. Yo te ensalzo, oh Rey Dios mío, y bendigo tu nombre para siempre jamás;
145:2 Bet. todos los días te bendeciré, por siempre jamás alabaré tu nombre;
145:3 Guímel. grande es Yahvé y muy digno de alabanza, insondable su grandeza.
145:4 Dálet. Una edad a otra encomiará tus obras, pregonará tus proezas.
145:5 He. El esplendor, la gloria de tu majestad, el relato de tus maravillas, yo recitaré.
145:6 Vau. Del poder de tus portentos se hablará, y yo tus grandezas contaré;
145:7 Zain. se hará memoria de tu inmensa bondad, se aclamará tu justicia.
145:8 Jet. Clemente y compasivo es Yahvé, tardo a la cólera y grande en amor;
145:9 Tet bueno es Yahvé para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras.
145:10 Yod. Te darán gracias, Yahvé, todas tus obras y tus amigos te bendecirán;
145:11 Kaf. dirán la gloria de tu reino, de tus proezas hablarán,
145:12 Lámed. para mostrar a los hijos de Adán tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
145:13 Mem. Tu reino, un reino por los siglos todos, tu dominio, por todas las edades. (Nun.) Yahvé es fiel en todas sus palabras, en todas sus obras amoroso;
145:14 Sámek. Yahvé sostiene a todos los que caen, a todos los encorvados endereza.
145:15 Ain. Los ojos de todos fijos en ti, esperan que les des a su tiempo el alimento;
145:16 Pe. abres la mano tú y sacias a todo viviente a su placer.
145:17 Sade. Yahvé es justo en todos sus caminos, en todas sus obras amoroso;
145:18 Qof. cerca está Yahvé de los que le invocan, de todos los que le invocan con verdad.
145:19 Res. El cumple el deseo de los que le temen, escucha su clamor y los libera;
145:20 Sin. guarda Yahvé a cuantos le aman, a todos los impíos extermina.
145:21 Tau. ¡La alabanza de Yahvé diga mi boca, y toda carne bendiga su nombre sacrosanto, para siempre jamás!
Evangelio : Lc 6, 1-5
6:1 Sucedió que cruzaba en sábado por unos sembrados; sus discípulos arrancaban y comían espigas desgranándolas con las manos.
6:2 Algunos de los fariseos dijeron: «¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado?»
6:3 Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban,
6:4 cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?»
6:5 Y les dijo: «El Hijo del hombre es señor del sábado».
Misa vespertina del XXIII Domingo del Tiempo Ordinario
Primera Lectura : Ez 33, 7-9
33:7 A ti, también, hijo de hombre, te he hecho yo centinela de la casa de Israel. Cuando oigas una palabra de mi boca, les advertirás de mi parte.
33:8 Si yo digo al malvado: «Malvado, vas a morir sin remedio», y tú no le hablas para advertir al malvado que deje su conducta, él, el malvado, morirá por su culpa, pero de su sangre yo te pediré cuentas a ti.
33:9 Si por el contrario adviertes al malvado que se convierta de su conducta, y él no se convierte, morirá él debido a su culpa, mientras que tú habrás salvado tu vida.
Salmo : Sal 95 (94)
R// No endurezcáis vuestro corazón.
95:1 Venid, cantemos gozosos a Yahvé, aclamemos a la Roca de nuestra salvación;
95:2 con acciones de gracias vayamos ante él, aclamémosle con salmos.
95:3 Porque es Yahvé un Dios grande, Rey grande sobre todos los dioses;
95:4 en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes;
95:5 suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos formaron.
95:6 Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahvé que nos ha hecho!
95:7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, el rebaño de su mano. ¡Oh, si escucharais hoy su voz!:
95:8 «No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de Massá en el desierto,
95:9 donde me pusieron a prueba vuestros padres, me tentaron aunque habían visto mi obra.
95:10 «Cuarenta años me asqueó aquella generación, y dije: Pueblo son de corazón torcido, que mis caminos no conocen.
95:11 Y por eso en mi cólera juré: ¡No han de entrar en mi reposo!»
Segunda Lectura : Rm 13, 8-10
13:8 Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor. Pues el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
13:9 En efecto, lo de: No adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
13:10 La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la ley en su plenitud.
Evangelio : Mt 18, 15-20
18:15 «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
18:16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.
18:17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.
18:18 «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
18:19 «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.
18:20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».