Lecturas del Día - 10/10/2026
SÁBADO. Hasta la hora nona: SÁBADO DE LA XXVII SEMANA DEL T. ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre o SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA, obispo, memoria libre
Primera Lectura : Gal 3, 22-29
No se encontró el libro para la sigla: Gal
Salmo : Sal 105 (104)
R// El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
105:0 ¡Aleluya!
105:1 ¡Dad gracias a Yahvé, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas!
105:2 ¡Cantadle, salmodiad para él, sus maravillas todas recitad;
105:3 gloriaos en su santo nombre, se alegre el corazón de los que buscan a Yahvé!
105:4 ¡Buscad a Yahvé y su fuerza, id tras su rostro sin descanso,
105:5 recordad las maravillas que él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca!
105:6 Raza de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido:
105:7 él, Yahvé, es nuestro Dios, por toda la tierra sus juicios.
105:8 El se acuerda por siempre de su alianza, palabra que impuso a mil generaciones,
105:9 lo que pactó con Abraham, el juramento que hizo a Isaac,
105:10 y que puso a Jacob como precepto, a Israel como alianza eterna,
105:11 diciendo: «Yo te daré la tierra de Canaán por parte de vuestra herencia».
105:12 Aunque ellos eran poco numerosos, gente de paso y forasteros allí,
105:13 cuando iban de nación en nación, desde un reino a otro pueblo,
105:14 a nadie permitió oprimirles, por ellos castigó a los reyes:
105:15 «Guardaos de tocar a mis ungidos, ni mal alguno hagáis a mis profetas».
105:16 Llamó al hambre sobre aquel país, todo bastón de pan rompió;
105:17 delante de ellos envió a un hombre, José, vendido como esclavo.
105:18 Sus pies vejaron con grilletes, por su cuello pasaron las cadenas,
105:19 hasta que se cumplió su predicción, y le acreditó la palabra de Yahvé.
105:20 El rey mandó a soltarle, el soberano de pueblos, a dejarle libre;
105:21 le erigió señor sobre su casa, y de toda su hacienda soberano,
105:22 para instruir a su gusto a sus magnates, y a sus ancianos hacer sabios.
105:23 Entonces Israel entró en Egipto, Jacob residió en el país de Cam.
105:24 El aumentó a su pueblo en gran manera, le hizo más fuerte que sus adversarios;
105:25 cambió el corazón de éstos para que odiasen a su pueblo y a sus siervos pusieran asechanzas.
105:26 Luego envió a Moisés su servidor, y Aarón, su escogido,
105:27 que hicieron entre ellos sus señales anunciadas, prodigios en el país de Cam.
105:28 Mandó tinieblas y tinieblas hubo, mas ellos desafiaron sus palabras.
105:29 Trocó en sangre sus aguas y a sus peces dio muerte.
105:30 Pululó de ranas su país, hasta en las moradas de sus reyes;
105:31 mandó él, y vinieron los mosquitos, los cínifes por toda su comarca.
105:32 Les dio por lluvia el granizo, llamas de fuego en su país;
105:33 hirió sus viñedos, sus higueras, y los árboles quebró de su comarca.
105:34 Dio la orden, y llegó la langosta, y el pulgón en número incontable;
105:35 comieron toda hierba en su país, comieron el fruto de su suelo.
105:36 E hirió en su país a todo primogénito, las primicias de todo su vigor;
105:37 y a ellos los sacó con plata y oro, ni uno solo flaqueó de entre sus tribus.
105:38 Egipto se alegró de su salida, pues era presa del terror.
105:39 El desplegó una nube por cubierta, y un fuego para alumbrar de noche.
105:40 Pidieron, y trajo codornices, de pan de los cielos los hartó;
105:41 abrió la roca, y brotaron las aguas, como río corrieron por los sequedales.
105:42 Recordando su palabra sagrada dada a Abraham su servidor,
105:43 sacó a su pueblo en alborozo, a sus elegidos entre gritos de júbilo.
105:44 Y las tierras les dio de las naciones, el trabajo de las gentes heredaron,
105:45 a fin de que garden sus preceptos y sus leyes observen.
Evangelio : Lc 11, 27-28
11:27 Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»
11:28 Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan».
SÁBADO. Después de la hora nona: Misa vespertina del XXVIII Domingo del tiempo ordinario
Primera Lectura : Is 25, 6-10a
25:6 Hará Yahvé Sebaot a todos los pueblos en este monte un convite de manjares frescos, convite de buenos vinos: manjares de tuétanos, vinos depurados;
25:7 consumirá en este monte el velo que cubre a todos los pueblos y la cobertura que cubre a todos los gentes;
25:8 consumirá a la Muerte definitivamente. Enjugará el Señor Yahvé las lágrimas de todos los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra, porque Yahvé ha hablado.
25:9 Se dirá aquel día: «Ahí tenéis a nuestro Dios: esperamos que nos salve; éste es Yahvé en quien esperábamos; nos regocijamos y nos alegramos por su salvación».
25:10 Porque la mano de Yahvé reposará en este monte, Moab será aplastado en su sitio como se aplasta la paja en el muladar.
Salmo : Sal 23 (22)
R// Habitaré en la casa del Señor por años sin término.
23:1 Salmo. De David. Yahvé es mi pastor, nada me falta.
23:2 Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
23:3 y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
23:4 Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.
23:5 Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.
23:6 Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahvé a lo largo de los días.
Segunda Lectura : Flp 4, 12-14. 19-20
4:12 Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo: a la saciedad y al hambre; a la abundancia y a la privación.
4:13 Todo lo puedo en Aquel que me conforta.
4:14 En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.
4:19 Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.
4:20 Y a Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Evangelio : Mt 22, 1-14
22:1 Tomando Jesús de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo:
22:2 «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.
22:3 Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.
22:4 Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: "Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda."
22:5 Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio;
22:6 y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron.
22:7 Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.
22:8 Entonces dice a sus siervos: "La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos.
22:9 Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda."
22:10 Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales.
22:11 «Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda,
22:12 le dice: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?"El se quedó callado.
22:13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes."
22:14 Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos».