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Lecturas del Día - 24/10/2026

SÁBADO. Hasta la hora nona: SÁBADO DE LA XXIX SEMANA DEL T. ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre o SAN ANTONIO MARÍA CLARET, obispo, memoria libre

Tiempo Ordinario Semana XXIX Verde

Primera Lectura : Ef 4, 7-16

4:7 A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Cristo.

4:8 Por eso dice: Subiendo a la altura, llevó cautivos y dio dones a los hombres.

4:9 ¿Qué quiere decir «subió» sino que también bajó a las regiones inferiores de la tierra?

4:10 Este que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo.

4:11 El mismo «dio» a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros,

4:12 para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo,

4:13 hasta que llegemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo.

4:14 Para que no seamos ya niños, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina, a merced de la malicia humana y de la astucia que conduce engañosamente al error,

4:15 antes bien, siendo sinceros en el amor, crezcamos en todo hasta Aquel que es la Cabeza, Cristo,

4:16 de quien todo el Cuerpo recibe trabazón y cohesión por medio de toda clase de junturas que llevan la nutrición según la actividad propia de cada una de las partes, realizando así el crecimiento del cuerpo para su edificación en el amor.

Salmo : Sal 122 (121)

R// Vamos alegres a la casa del Señor.

122:1 Canción de las subidas. De David. ¡Oh, qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa de Yahvé!

122:2 ¡Ya estamos, ya se posan nuestros pies en tus puertas, Jerusalén!

122:3 Jerusalén, construida cual ciudad de compacta armonía,

122:4 a donde suben las tribus, las tribus de Yahvé, es para Israel el motivo de dar gracias al nombre de Yahvé.

122:5 Porque allí están los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David.

122:6 Pedid la paz para Jerusalén: ¡en calma estén tus tiendas,

122:7 haya paz en tus muros, en tus palacios calma!

122:8 Por amor de mis hermanos y de mis amigos, quiero decir: ¡La paz contigo!

122:9 ¡Por amor de la Casa de Yahvé nuestro Dios, ruego por tu ventura.

Evangelio : Lc 13, 1-9

13:1 En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios.

13:2 Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas?

13:3 No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.

13:4 O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén?

13:5 No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo».

13:6 Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró.

13:7 Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?"

13:8 Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono,

13:9 por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas."»

SÁBADO. Después de la hora nona: Misa vespertina del XXX Domingo del tiempo ordinario

Tiempo Ordinario Semana XXX Verde

Primera Lectura : Ex 22, 20-26

22:19-20 El que ofrece sacrificios a otros dioses, será entregado al anatema.

22:20-21 No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto.

22:21-22 No vejarás a viuda ni a huérfano.

22:22-23 Si le vejas y clama a mí, no dejaré de oír su clamor,

22:23-24 se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.

22:24-25 Si prestas dinero a uno de mi pueblo, al pobre que habita contigo, no serás con él un usurero; no le exigiréis interés.

22:25-26 Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás al ponerse el sol,

22:26-27 porque con él se abriga; es el vestido de su cuerpo. ¿Sobre qué va a dormir, si no? Clamará a mí, y yo le oiré, porque soy compasivo.

Salmo : Sal 18 (17)

R// Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

18:1 Del maestro de coro. Del siervo de Yahvé, David, que dirigió a Yahvé las palabras de este cántico el día en que Yahvé le libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl.

18:2 Dijo: Yo te amo, Yahvé, mi fortaleza, (mi salvador, que de la violencia me has salvado).

18:3 Yahvé, mi roca y mi baluarte, mi liberador, mi Dios; la peña en que me amparo, mi escudo y fuerza de mi salvación, mi ciudadela y mi refugio.

18:4 Invoco a Yahvé, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos.

18:5 Las olas de la muerte me envolvían, me espantaban las trombas de Belial,

18:6 los lazos del seol me rodeaban, me aguardaban los cepos de la Muerte.

18:7 Clamé a Yahvé en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo, resonó mi llamada en sus oídos.

18:8 La tierra fue sacudida y vaciló, retemblaron las bases de los montes, (vacilaron bajo su furor);

18:9 una humareda subió de sus narices, y de su boca un fuego que abrasaba, (de él salían carbones encendidos).

18:10 El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies;

18:11 cabalgó sobre un querube, emprendió el vuelo, sobre las alas de los vientos planeó.

18:12 Se puso como tienda un cerco de tinieblas, tinieblas de las aguas, espesos nubarrones;

18:13 del fulgor que le precedía se encendieron granizo y ascuas de fuego.

18:14 Tronó Yahvé en los cielos, lanzó el Altísimo su voz;

18:15 arrojó saetas, y los puso en fuga, rayos fulminó y sembró derrota.

18:16 El fondo del mar quedó a la vista, los cimientos del orbe aparecieron, ante tu imprecación, Yahvé, al resollar el aliento en tus narices.

18:17 El extiende su mano de lo alto para asirme, para sacarme de las profundas aguas;

18:18 me libera de un enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que yo.

18:19 Me aguardaban el día de mi ruina, más Yahvé fue un apoyo para mí;

18:20 me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.

18:21 Yahvé me recompensa conforme a mi justicia, me paga conforme a la pureza de mis manos;

18:22 porque he guardado los caminos de Yahvé, y no he hecho el mal lejos de mi Dios.

18:23 Porque tengo ante mí todos sus juicios, y sus preceptos no aparto de mi lado;

18:24 he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he guardado.

18:25 Y Yahvé me devuelve según mi justicia, según la pureza de mis manos que tiene ante sus ojos.

18:26 Con el piadoso eres piadoso, intachable con el hombre sin tacha;

18:27 con el puro eres puro, con el ladino, sagaz;

18:28 tú que salvas al pueblo humilde, y abates los ojos altaneros.

18:29 Tú eres, Yahvé, mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas;

18:30 con tu ayuda las hordas acometo, con mi Dios escalo la muralla.

18:31 Dios es perfecto en sus caminos, la palabra de Yahvé acrisolada. El es el escudo de cuantos a él se acogen.

18:32 Pues ¿quién es Dios fuera de Yahvé? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios?

18:33 El Dios que me ciñe de fuerza, y hace mi camino irreprochable,

18:34 que hace mis pies como de ciervas, y en las alturas me sostiene en pie,

18:35 el que mis manos para el combate adiestra y mis brazos para tensar arco de bronce.

18:36 Tú me das tu escudo salvador, (tu diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,

18:37 mis pasos ensanchas ante mí, no se tuercen mis tobillos.

18:38 Persigo a mis enemigos, les doy caza, no vuelvo hasta haberlos acabado;

18:39 los quebranto, no pueden levantarse, sucumben debajo de mis pies.

18:40 Para el combate de fuerza me ciñes, doblegas bajo mí a mis agresores,

18:41 a mis enemigos haces dar la espalda, extermino a los que me odian.

18:42 Claman, mas no hay salvador, a Yahvé, y no les responde.

18:43 Los machaco como polvo al viento, como al barro de las calles los piso.

18:44 De las querellas de mi pueblo tú me libras, me pones a la cabeza de las gentes; pueblos que no conocía me sirven;

18:45 los hijos de extranjeros me adulan, son todo oídos, me obedecen,

18:46 los hijos de extranjeros desmayan, y dejan temblando sus refugios.

18:47 ¡Viva Yahvé, bendita sea mi roca, el Dios de mi salvación sea ensalzado,

18:48 el Dios que la venganza me concede y abate los pueblos a mis plantas!

18:49 Tú me libras de mis enemigos, me exaltas sobre mis agresores, del hombre violento me salvas.

18:50 Por eso he de alabarte entre los pueblos, a tu nombre, Yahvé, salmodiaré.

18:51 El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y a su linaje para siempre.

Segunda Lectura : 1 Tes 1, 5c-10

No se encontró el libro para la sigla: 1 Tes

Evangelio : Mt 22, 34-40

22:34 Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo,

22:35 y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba:

22:36 «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?»

22:37 El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.

22:38 Este es el mayor y el primer mandamiento.

22:39 El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

22:40 De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas».