Ir a lecturas de hoy

Lecturas del Día - 06/11/2026

VIERNES. SANTOS PEDRO POVEDA CASTROVerde e INOCENCIO DE LA INMACULADA CANOURA ARNAU, presbíteros, y compañeros, mártires, memoria obligatoria

Tiempo Ordinario Semana XXXI Rojo

Primera Lectura : Flp 3, 17 — 4, 1

3:17 Hermanos, sed imitadores míos, y fijaos en los que viven según el modelo que tenéis en nosotros.

3:18 Porque muchos viven según os dije tantas veces, y ahora os lo repito con lágrimas, como enemigos de la cruz de Cristo,

3:19 cuyo final es la perdición, cuyo Dios es el vientre, y cuya gloria está en su vergüenza, que no piensan más que en las cosas de la tierra.

3:20 Pero nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Señor Jesucristo,

3:21 el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas.

4:1 Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, mi gozo y mi corona, manteneos así firmes en el Señor, queridos.

Salmo : Sal 122 (121)

R// Vamos alegres a la casa del Señor.

122:1 Canción de las subidas. De David. ¡Oh, qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa de Yahvé!

122:2 ¡Ya estamos, ya se posan nuestros pies en tus puertas, Jerusalén!

122:3 Jerusalén, construida cual ciudad de compacta armonía,

122:4 a donde suben las tribus, las tribus de Yahvé, es para Israel el motivo de dar gracias al nombre de Yahvé.

122:5 Porque allí están los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David.

122:6 Pedid la paz para Jerusalén: ¡en calma estén tus tiendas,

122:7 haya paz en tus muros, en tus palacios calma!

122:8 Por amor de mis hermanos y de mis amigos, quiero decir: ¡La paz contigo!

122:9 ¡Por amor de la Casa de Yahvé nuestro Dios, ruego por tu ventura.

Evangelio : Lc 16, 1-8

16:1 Decía también a sus discípulos: «Era un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda;

16:2 le llamó y le dijo: "¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando."

16:3 Se dijo a sí mismo el administrador: "¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.

16:4 Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas."

16:5 «Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi señor?"

16:6 Respondió: "Cien medidas de aceite."El le dijo: "Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta."

16:7 Después dijo a otro: "Tú, ¿cuánto debes?"Contestó: "Cien cargas de trigo."Dícele: "Toma tu recibo y escribe ochenta."

16:8 «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz.