Lecturas del Día - 14/11/2026
SÁBADO. Hasta la hora nona: SÁBADO DE LA XXXII SEMANA DEL T. ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre
Primera Lectura : 3 Jn 5-8
Formato de referencia no soportado
Salmo : Sal 112 (111)
R// Dichoso quien teme al Señor.
112:1 ¡Aleluya! Alef. ¡Dichoso el hombre que teme a Yahvé, Bet. que en sus mandamientos mucho se complace!
112:2 Guímel. Fuerte será en la tierra su estirpe, Dálet. bendita la raza de los hombres rectos.
112:3 He. Hacienda y riquezas en su casa, Vau. su justicia por siempre permanece.
112:4 Zain En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, Jet. tierno, clemente y justo.
112:5 Tet. Feliz el hombre que se apiada y presta, Yod. y arregla rectamente sus asuntos.
112:6 Kaf. No, no será conmovido jamás, Lámed. en memoria eterna permanece el justo;
112:7 Mem. no tiene que temer noticias malas, Nun. firme es su corazón, en Yahvé confiado.
112:8 Sámek. Seguro está su corazón, no teme: Ain. al fin desafiará a sus adversarios.
112:9 Pe. Con largueza da a los pobres; Sade. su justicia por siempre permanece, Qof. su frente se levanta con honor.
112:10 Res. Lo ve el impío y se enfurece, Sin. rechinando sus dientes, se consume. Tau. El afán de los impíos se pierde.
Evangelio : Lc 18, 1-8
18:1 Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer.
18:2 «Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres.
18:3 Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: "¡Hazme justicia contra mi adversario!"
18:4 Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres,
18:5 como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme."»
18:6 Dijo, pues, el Señor: «Oíd lo que dice el juez injusto;
18:7 y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar?
18:8 Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?»
SÁBADO. Después de la hora nona: Misa vespertina del XXXIII Domingo del tiempo ordinario
Primera Lectura : Prov 31, 10-13. 19-20. 30-31
No se encontró el libro para la sigla: Prov
Salmo : Sal 128 (127)
R// Dichosos los que temen al Señor.
128:1 Canción de las subidas. Dichosos todos los que temen a Yahvé, los que van por sus caminos.
128:2 Del trabajo de tus manos comerás, ¡dichoso tú, que todo te irá bien!
128:3 Tu esposa será como parra fecunda en el secreto de tu casa. Tus hijos, como brotes de olivo en torno a tu mesa.
128:4 Así será bendito el hombre que teme a Yahvé.
128:5 ¡Bendígate Yahvé desde Sión, que veas en ventura a Jerusalén todos los días de tu vida,
128:6 y veas a los hijos de tus hijos! ¡Paz a Israel!
Segunda Lectura : 1 Tes 5, 1-6
No se encontró el libro para la sigla: 1 Tes
Evangelio : Mt 25, 14-30
25:14 «Es también como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda:
25:15 a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó.
25:16 Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco.
25:17 Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos.
25:18 En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor.
25:19 Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos.
25:20 Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado."
25:21 Su señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor."
25:22 Llegándose también el de los dos talentos dijo: "Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado."
25:23 Su señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor."
25:24 Llegándose también el que había recibido un talento dijo: "Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste.
25:25 Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo."
25:26 Mas su señor le respondió: "Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí;
25:27 debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses.
25:28 Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos.
25:29 Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.
25:30 Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes."