Lecturas del Día - 21/11/2026
SÁBADO. Hasta la hora nona: PRESENTACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, memoria obligatoria
Primera Lectura : Ap 11, 4-12
11:4 Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Señor de la tierra.
11:5 Si alguien pretendiera hacerles mal, saldría fuego de su boca y devoraría a sus enemigos; si alguien pretendería hacerles mal, así tendría que morir.
11:6 Estos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva los días en que profeticen; tienen también poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y poder de herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran.
11:7 Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.
11:8 Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.
11:9 Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplarán sus cadáveres tres días y medio: no está permitido sepultar sus cadáveres.
11:10 Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra.
11:11 Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusireon de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban.
11:12 Oí entonces una fuerte voz que les decía desde el cielo: «Subid acá». Y subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.
Salmo : Sal 144 (143)
R// ¡Bendito el Señor, mi alcázar!
144:1 De David. Bendito sea Yahvé, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la batalla;
144:2 él, mi amor y mi baluarte, mi ciudadela y mi libertador, mi escudo en el que me cobijo, el que los pueblos somete a mi poder.
144:3 Yahvé, ¿qué es el hombre para que le conozcas, el hijo de hombre para que en él pienses?
144:4 El hombre es semejante a un soplo, sus días, como sombra que pasa.
144:5 ¡Yahvé, inclina tus cielos y desciende, toca los montes, que echen humo;
144:6 fulmina el rayo y desconciértalos, lanza tus flechas y trastórnalos!
144:7 Extiende tu mano desde lo alto, sálvame, líbrame de las muchas aguas, de la mano de los hijos de extranjeros,
144:8 cuya boca profiere falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.
144:9 Oh Dios, quiero cantarte un canto nuevo, salmodiar para ti al arpa de diez cuerdas,
144:10 tú que das a los reyes la victoria, que salvas a David tu servidor. De espada de infortunio
144:11 sálvame. líbrame de la mano de extranjeros, cuya boca profiere falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.
144:12 Sean nuestros hijos como plantas florecientes en su juventud, nuestras hijas como columnas angulares, esculpidas como las de un palacio;
144:13 nuestros graneros llenos, rebosantes de frutos de toda especie, nuestras ovejas, a millares, a miríadas, por nuestras praderías;
144:14 nuestras bestias bien cargadas; no haya brecha ni salida, ni grito en nuestras plazas.
144:15 ¡Feliz el pueblo a quien así sucede feliz el pueblo cuyo Dios es Yahvé!
Evangelio : Lc 20, 27-40
20:27 Acercándose algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrección, le preguntaron:
20:28 «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano.
20:29 Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, murió sin hijos;
20:30 y la tomó el segundo,
20:31 luego el tercero; del mismo modo los siete murieron también sin dejar hijos.
20:32 Finalmente, también murió la mujer.
20:33 Esta, pues, ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Porque los siete la tuvieron por mujer».
20:34 Jesús les dijo: «Los hijos de este mundo toman mujer o marido;
20:35 pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido,
20:36 ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.
20:37 Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
20:38 No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven».
20:39 Algunos de los escribas le dijeron: «Maestro, has hablado bien».
20:40 Pues ya no se atrevían a preguntarle nada.
SÁBADO. Después de la hora nona: Misa vespertina de la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo
Primera Lectura : Ez 34, 11-12. 15-17
34:11 Porque así dice el Señor Yahvé: Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él.
34:12 Como un pastor vela por su rebaño cuando se encuentra en medio de sus ovejas dispersas, así velaré yo por mis ovejas. Las recobraré de todos los lugares donde se habían dispersado en día de nubes y brumas.
34:15 Yo mismo apacentaré mis ovejas y yo las llevaré a reposar, oráculo del Señor Yahvé.
34:16 Buscaré la oveja perdida, tornaré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma; pero a la que está gorda y robusta la exterminaré: las pastorearé con justicia.
34:17 En cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice el Señor Yahvé: He aquí que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrío.
Salmo : Sal 23 (22)
R// El Señor es mi pastor, nada me falta.
23:1 Salmo. De David. Yahvé es mi pastor, nada me falta.
23:2 Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
23:3 y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
23:4 Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.
23:5 Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.
23:6 Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahvé a lo largo de los días.
Segunda Lectura : 1 Co 15, 20-26. 28
15:20 ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron.
15:21 Porque, habiendo venido por un hombre la muerte, también por un hombre viene la resurrección de los muertos.
15:22 Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo.
15:23 Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su Venida.
15:24 Luego, el fin, cuando entregue a Dios Padre el Reino, depués de haber destruido todo Principado, Dominación y Potestad.
15:25 Porque debe él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies.
15:26 El último enemigo en ser destruido será la Muerte.
15:28 Cuando hayan sido sometidas a él todas las cosas, entonces también el Hijo se someterá a Aquel que ha sometido a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todo.
Evangelio : Mt 25, 31-46
25:31 «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.
25:32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.
25:33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
25:34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
25:35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;
25:36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."
25:37 Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?
25:38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?
25:39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"
25:40 Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis."
25:41 Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
25:42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
25:43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis."
25:44 Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"
25:45 Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo."
25:46 E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna».