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Lecturas del Día - 07/12/2026

LUNES. Hasta la hora nona: SAN AMBROSIO, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Adviento Semana II Blanco

Primera Lectura : Is 35, 1-10

35:1 Que el desierto y el sequedal se alegren, regocíjese la estepa y la florezca como flor;

35:2 estalle en flor y se regocije hasta lanzar gritos de júbilo. La gloria del Líbano le ha sido dada, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Se verá la gloria de Yahvé, el esplendor de nuestro Dios.

35:3 Fortaleced las manos débiles, afianzad las rodillas vacilantes.

35:4 Decid a los de corazón intranquilo: ¡Animo, no temáis! Mirad que vuestro Dios viene vengador; es la recompensa de Dios, él vendrá y os salvará.

35:5 Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, y las orejas de los sordos se abrirán.

35:6 Entonces saltará el cojo como ciervo, y la lengua del mudo lanzará gritos de júbilo. Pues serán alumbradas en el desierto aguas, y torrentes en la estepa,

35:7 se trocará la tierra abrasada en estanque, y el país árido en manantial de aguas. En la guarida donde moran los chacales verdeará la caña y el papiro.

35:8 Habrá allí una senda y un camino, vía sacra se la llamará; no pasará el impuro por ella, ni los necios por ella vagarán.

35:9 No habrá león en ella, ni por ella subirá bestia salvaje, no se encontrará en ella; los rescatados la recorrerán.

35:10 Los redimidos de Yahvé volverán, entrarán en Sión entre aclamaciones, y habrá alegría eterna sobre sus cabezas. ¡Regocijo y alegría les acompañarán! ¡Adiós, penar y suspiros!

Salmo : Sal 85 (84)

R// He aquí nuestro Dios; viene en persona y nos salvará.

85:1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.

85:2 Propicio has sido, Yahvé, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;

85:3 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, Pausa.

85:4 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.

85:5 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!

85:6 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?

85:7 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?

85:8 ¡Muéstranos tu amor, Yahvé, y danos tu salvación!

85:9 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahvé habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.

85:10 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.

85:11 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;

85:12 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.

85:13 El mismo Yahvé dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;

85:14 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.

Evangelio : Lc 5, 17-26

5:17 Un día que estaba enseñando, había sentados algunos fariseos y doctores de la ley que habían venido de todos los pueblos de Galilea y Judea, y de Jerusalén. El poder del Señor le hacía obrar curaciones.

5:18 En esto, unos hombres trajeron en una camilla a un paralítico y trataban de introducirle, para ponerle delante de él.

5:19 Pero no encontrando por dónde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas, y le pusieron en medio, delante de Jesús.

5:20 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te quedan perdonados».

5:21 Los escribas y fariseos empezaron a pensar: «¿Quién es éste, que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?»

5:22 Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones?

5:23 ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te quedan perdonados", o decir: "Levántate y anda"?

5:24 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados, - dijo al paralítico -: "A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa"».

5:25 Y al instante, levantándose delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa, glorificando a Dios.

5:26 El asombro se apoderó de todos, y glorificaban a Dios. Y llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto cosas increíbles».

LUNES. Después de la hora nona: Misa vespertina de la solemnidad de la Inmaculada Concepción

Adviento Semana II Blanco

Primera Lectura : Gn 3, 9-15. 20

3:9 Yahvé Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»

3:10 Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí».

3:11 El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?»

3:12 Dijo el hombre: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí».

3:13 Dijo, pues, Yahvé Dios a la mujer: «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí».

3:14 Entonces Yahvé Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

3:15 Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar».

3:20 El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.

Salmo : Sal 98 (97)

R// Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.

98:1 Salmo. Cantad a Yahvé un canto nuevo, porque ha hecho maravillas; victoria le ha dado su diestra y su brazo santo.

98:2 Yahvé ha dado a conocer su salvación, a los ojos de las naciones ha revelado su justicia;

98:3 se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

98:4 ¡Aclamad a Yahvé, toda la tierra, estallad, gritad de gozo y salmodiad!

98:5 Salmodiad para Yahvé con la cítara, con la cítara y al son de la salmodia;

98:6 con las trompetas y al son del cuerno aclamad ante la faz del rey Yahvé.

98:7 Brama el mar y cuanto encierra, el orbe y los que le habitan;

98:8 los ríos baten palmas, a una los montes gritan de alegría,

98:9 ante el rostro de Yahvé, pues viene a juzgar a la tierra; él juzgará al orbe con justicia, y a los pueblos con equidad.

Segunda Lectura : Ef 1, 3-6. 11-12

1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo;

1:4 por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor;

1:5 eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad,

1:6 para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado.

1:11 A él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad,

1:12 para ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya antes esperábamos en Cristo.

Evangelio : Lc 1, 26-38

1:26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

1:27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

1:28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

1:29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.

1:30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;

1:31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.

1:32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;

1:33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin».

1:34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»

1:35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.

1:36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,

1:37 porque ninguna cosa es imposible para Dios».

1:38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.