Lecturas del Día - 10/06/2026
MIÉRCOLES DE LA X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : 1 R 18, 20-39
18:20 Ajab envió a todos los israelitas y reunió a los profetas en el monte Carmelo.
18:21 Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: «¿Hasta cuándo vais a estar cojeando con los dos pies? Si Yahvé es Dios, seguidle; si Baal, seguid a éste». Pero el pueblo no le respondió nada.
18:22 Dijo Elías al pueblo: «He quedado yo solo como profeta de Yahvé, mientras que los profetas de Baal son 450.
18:23 Que se nos den dos novillos; que elijan un novillo para ellos, que los despedacen y lo pongan sobre la leña, pero que no pongan fuego. Yo prepararé el otro novillo y lo pondré sobre la leña, pero no pondré fuego.
18:24 Invocaréis el nombre de vuestro dios; yo invocaré el nombre de Yahvé. Y el dios que responda por el fuego, ése es Dios». Todo el pueblo respondió: «¡Está bien!»
18:25 Elías dijo a los profetas de Baal: «Elegíos un novillo y comenzad vosotros primero, pues sois más numerosos. Invocad el nombre de vuestro dios, pero no pongáis fuego».
18:26 Tomaron el novillo que les dieron, lo prepararon e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: «¡Baal, respóndenos!» Pero no hubo voz ni respuesta. Danzaban cojeando junto al altar que habían hecho.
18:27 Llegado el mediodía, Elías se burlaba de ellos y decía: «¡Gritad más alto, porque es un dios; tendrá algún negocio, le habrá ocurrido algo, estará en camino; tal vez esté dormido y se despertará!»
18:28 Gritaron más alto, sajándose, según su costumbre, con cuchillos y lancetas hasta chorrear la sangre sobre ellos.
18:29 Cuando pasó el mediodía, se pusieron en trance hasta la hora de hacer la ofrenda, pero no hubo voz, ni quien escuchara ni quien respondiera.
18:30 Entonces Elías dijo a todo el pueblo: «Acercaos a mí». Todo el pueblo se acercó a él. Reparó el altar de Yahvé que había sido demolido.
18:31 Tomó Elías doce piedras según el número de las tribus de los hijos de Jacob, al que fue dirigida la palabra de Yahvé diciendo: «Israel será tu nombre».
18:32 Erigió con las piedras un altar al nombre de Yahvé, e hizo alrededor del altar una zanja que contenía como unas dos arrobas de sembrado.
18:33 Dispuso leña, despedazó el novillo y lo puso sobre la leña.
18:34 Después dijo: «Llenad de agua cuatro tinajas y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña». Lo hicieron así. Dijo: «Repetid» y repitieron. Dijo: «Hacedlo por tercera vez». Y por tercera vez lo hicieron.
18:35 El agua corrió alrededor del altar, y hasta la zanja se llenó de agua.
18:36 A la hora en que se presenta la ofrenda, se acercó el profeta Elías y dijo: «Yahvé, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que se sepa hoy que tú eres Dios en Israel y que yo soy tu servidor y que por orden tuya he ejecutado toda estas cosas.
18:37 Respóndeme, Yahvé, respóndeme, y que todo este pueblo sepa que tú, Yahvé, eres Dios que conviertes sus corazones».
18:38 Cayó el fuego de Yahvé que devoró el holocausto y la leña, y lamió el agua de las zanjas.
18:39 Todo el pueblo lo vió y cayeron sobre su rostro y dijeron: «¡Yahvé es Dios, Yahvé es Dios!»
Salmo : Sal 16 (15)
R// Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
16:1 A media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.
16:2 Yo digo a Yahvé: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;
16:3 ellos, en cambio, a los santos que hay en la tierra: «¡Magníficos, todo mi gozo en ellos!».
16:4 Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo. Mas yo jamás derramaré sus libámenes de sangre, jamás tomaré sus nombres en mis labios.
16:5 Yahvé, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;
16:6 la cuerda me asigna un recinto de delicias, mi heredad es preciosa para mí.
16:7 Bendigo a Yahvé que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;
16:8 pongo a Yahvé ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.
16:9 Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa;
16:10 pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.
16:11 Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.
Evangelio : Mt 5, 17-19
5:17 «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.
5:18 Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.
5:19 Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.