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Lecturas del Día - 01/02/2026

IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Tiempo Ordinario Semana IV Verde

Primera Lectura : Sof 2, 3; 3, 12-13

No se encontró el libro para la sigla: Sof

Salmo : Sal 146 (145)

R// Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

146:1 ¡Aleluya! ¡Alaba a Yahvé, alma mía!

146:2 A Yahvé, mientras viva, he de alabar, mientras exista salmodiaré para mi Dios.

146:3 No pongáis vuestra confianza en príncipes, en un hijo de hombre, que no puede salvar;

146:4 su soplo exhala, a su barro retorna, y en ese día sus proyectos fenecen.

146:5 Feliz aquel que en el Dios de Jacob tiene su apoyo, y su esperanza en Yahvé su Dios,

146:6 que hizo los cielos y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay; que guarda por siempre lealtad,

146:7 hace justicia a los oprimidos, da el pan a los hambrientos, Yahvé suelta a los encadenados.

146:8 Yahvé abre los ojos a los ciegos, Yahvé a los encorvados endereza, Ama Yahvé a los justos,

146:9 Yahvé protege al forastero, a la viuda y al huérfano sostiene. mas el camino de los impíos tuerce;

146:10 Yahvé reina para siempre, tu Dios, Sión, de edad en edad.

Segunda Lectura : 1 Co 1, 26-31

1:26 ¡Mirad, hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza.

1:27 Ha escogido Dios más bien lo necio del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Dios lo débil del mundo, para confundir lo fuerte.

1:28 Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es.

1:29 Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Dios.

1:30 De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención,

1:31 a fin de que, como dice la Escritura: El que se gloríe, gloríese en el Señor.

Evangelio : Mt 5, 1-12a

5:1 Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron.

5:2 Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo:

5:3 «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

5:4 Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.

5:5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.

5:7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

5:8 Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

5:9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

5:10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

5:11 Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.

5:12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.