Lecturas del Día - 20/02/2026
VIERNES DESPUÉS DE CENIZA
Primera Lectura : Is 58, 1-9a
58:1 Clama a voz en grito, no te moderes; levanta tu voz como cuerno y denuncia a mi pueblo su rebeldía y a la casa de Jacob sus pecados.
58:2 A mí me buscan día a día y les agrada conocer mis caminos, como si fueran gente que la virtud practica y el rito de su Dios no hubiesen abandonado. Me preguntan por las leyes justas, la vecindad de su Dios les agrada.
58:3 - ¿Por qué ayunamos, si tú no lo ves? ¿Para qué nos humillamos, si tú no lo sabes? - Es que el día en que ayunabais, buscabais vuestro negocio y explotabais a todos vuestros trabajadores.
58:4 Es que ayunáis para litigio y pleito y para dar de puñetazos a malvados. No ayunéis como hoy, para hacer oír en las alturas vuestra voz.
58:5 ¿Acaso es éste el ayuno que yo quiero el día en que se humilla el hombre? ¿Había que doblegar como junco la cabeza, en sayal y ceniza estarse echado? ¿A eso llamáis ayuno y día grato a Yahvé?
58:6 ¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?
58:7 ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?
58:8 Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahvé te seguirá.
58:9 Entonces clamarás, y Yahvé te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy». Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,
Salmo : Sal 51 (50)
R// Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
51:1 Del maestro de coro. Salmo. De David.
51:2 Cuando el profeta Natán le visitó después que aquél se había unido a Betsabé.
51:3 Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito,
51:4 lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
51:5 Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
51:6 contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí. Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
51:7 Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre.
51:8 Mas tú amas la verdad en lo íntimo del ser, y en lo secreto me enseñas la subiduría.
51:9 Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
51:10 Devuélveme el son del gozo y la alegría, exulten los huesos que machacaste tú.
51:11 Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.
51:12 Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
51:13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
51:14 Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
51:15 enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.
51:16 Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;
51:17 abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
51:18 Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
51:19 El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
51:20 ¡Favorece a Sión en tu benevolencia, reconstruye las murallas de Jerusalén!
51:21 Entonces te agradarán los sacrificios justos, - holocausto y oblación entera - se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.
Evangelio : Mt 9, 14-15
9:14 Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?»
9:15 Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán.