Lecturas del Día - 19/02/2026
JUEVES DESPUÉS DE CENIZA
Primera Lectura : Dt 30, 15-20
30:15 Mira, yo pongo hoy ante ti vida y felicidad, muerte y desgracia.
30:16 Si escuchas los mandamientos de Yahvé tu Dios que yo te prescribo hoy, si amas a Yahvé tu Dios, si sigues sus caminos y guardas sus mandamientos, preceptos y normas, vivirás y multiplicarás; Yahvé tu Dios te bendecirá en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesión.
30:17 Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar a postrarte ante otros dioses y a darles culto,
30:18 yo os declaro hoy que pereceréis sin remedio y que no viviréis muchos días en el suelo que vas a tomar en posesión al pasar el Jordán.
30:19 Pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra: te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, para que vivas, tú y tu descendencia,
30:20 amando Yahvé tu Dios, escuchando su voz, viviendo unido a él; pues en eso está tu vida, así como la prolongación de tus días mientras habites en la tierra que Yahvé juró dar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
Salmo : Sal 1
R// Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
1:1 ¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta,
1:2 mas se complace en la ley de Yahvé, su ley susurra día y noche!
1:3 Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale bien.
1:4 ¡No así los impíos, no así! Que ellos son como paja que se lleva el viento.
1:5 Por eso, no resistirán en el Juicio los impíos, ni los pecadores en la comunidad de los justos.
1:6 Porque Yahvé conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos se pierde.
Evangelio : Lc 9, 22-25
9:22 Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día».
9:23 Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
9:24 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará.
9:25 Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?