Lecturas del Día - 10/03/2026
MARTES DE LA III SEMANA DE CUARESMA
Primera Lectura : Dan 3, 25. 34-43
No se encontró el libro para la sigla: Dan
Salmo : Sal 25 (24)
R// Recuerda, Señor, tu ternura.
25:1 De David Alef. A ti, Yahvé, levanto mi alma,
25:2 oh Dios mío. Bet. En ti confío, ¡no sea confundido, no triunfen de mí mis enemigos!
25:3 Guimel. No hay confusión para el que espera en ti, confusión sólo para el que traiciona sin motivo.
25:4 Dálet. Muéstrame tus caminos, Yahvé, enséñame tus sendas.
25:5 He. Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. (Vau) En ti estoy esperando todo el día,
25:6 Zain. Acuérdate, Yahvé, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre.
25:7 Jet. De los pecados de mi juventud no te acuerdes, pero según tu amor, acuérdate de mí. por tu bondad, Yahvé.
25:8 Tet. Bueno y recto es Yahvé; por eso muestra a los pecadores el camino;
25:9 Yod. conduce en la justicia a los humildes, y a los pobres enseña su sendero.
25:10 Kaf. Todas las sendas de Yahvé son amor y verdad para quien guarda su alianza y sus dictámenes.
25:11 Lámed. Por tu nombre, oh Yahvé, perdona mi culpa, porque es grande.
25:12 Mem. Si hay un hombre que tema a Yahvé, él le indica el camino a seguir;
25:13 Nun. su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
25:14 Sámek. El secreto de Yahvé es para quienes le temen, su alianza, para darles cordura.
25:15 Ain. Mis ojos están fijos en Yahvé, que él sacará mis pies del cepo.
25:16 Pe. Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.
25:17 Sade. Alivia los ahogos de mi corazón, hazme salir de mis angustias.
25:18 (Qof.) Ve mi aflicción y mi penar, quita todos mis pecados.
25:19 Res. Mira cuántos son mis enemigos, cuán violento el odio que me tienen.
25:20 Sin. Garda mi alma, líbrame, no quede confundido, cuando en ti me cobijo.
25:21 Tau. Inocencia y rectitud me amparen, que en ti espero, Yahvé.
25:22 Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
Evangelio : Mt 18, 21-35
18:21 Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»
18:22 Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».
18:23 «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.
18:24 Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10,000 talentos.
18:25 Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase.
18:26 Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré."
18:27 Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.
18:28 Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes."
18:29 Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré."
18:30 Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.
18:31 Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido.
18:32 Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.
18:33 ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?"
18:34 Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía.
18:35 Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».