Lecturas del Día - 01/04/2026
MIÉRCOLES SANTO, feria
Primera Lectura : Is 50, 4-9a
50:4 El Señor Yahvé me ha dado lengua de discípulo, para que haga saber al cansado una palabra alentadora. Mañana tras mañana despierta mi oído, para escuchar como los discípulos;
50:5 el Señor Yahvé me ha abierto el oído. Y yo no me resistí, ni me hice atrás.
50:6 Ofrecí mis espaldas a los que me golpeaban, mis mejillas a los que mesaban mi barba. Mi rostro no hurté a los insultos y salivazos.
50:7 Pues que Yahvé habría de ayudarme para que no fuese insultado, por eso puse mi cara como el pedernal, a sabiendas de que no quedaría avergonzado.
50:8 Cerca está el que me justifica: ¿quién disputará conmigo? Presentémonos juntos: ¿quién es mi demandante? ¡que se llegue a mí!
50:9 He aquí que el Señor Yahvé me ayuda: ¿quién me condenará? Pues todos ellos como un vestido se gastarán, la polilla se los comerá.
Salmo : Sal 69 (68)
R// Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor.
69:1 Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios..». De David.
69:2 ¡Sálvame, oh Dios, porque las aguas me llegan hasta el cuello!
69:3 Me hundo en el cieno del abismo, sin poder hacer pie; he llegado hasta el fondo de las aguas, y las olas me anegan.
69:4 Estoy exhausto de gritar, arden mis fauces, mis ojos se consumen de esperar a mi Dios.
69:5 Son más que los cabellos de mi cabeza los que sin causa me odian; más duros que mis huesos los que me hostigan sin razón. (¿Lo que yo no he robado tengo que devolver?)
69:6 Tú, oh Dios, mi torpeza conoces, no se te ocultan mis ofensas.
69:7 ¡No se avergüencen por mí los que en ti esperan, oh Yahvé Sebaot! ¡No sufran confusión por mí los que te buscan, oh Dios de Israel!
69:8 Pues por ti sufro el insulto, y la vergüenza cubre mi semblante;
69:9 para mis hermanos soy un extranjero, un desconocido para los hijos de mi madre;
69:10 pues me devora el celo de tu casa, y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.
69:11 Si mortifico mi alma con ayuno, se me hace un pretexto de insulto;
69:12 si tomo un sayal por vestido, para ellos me convierto en burla,
69:13 cuento de los que están sentados a la puerta, y copla de los que beben licor fuerte.
69:14 Mas mi oración hacia ti, Yahvé, en el tiempo propicio: por tu gran amor, oh Dios, respóndeme, por la verdad de tu salvación.
69:15 ¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!
69:16 ¡El flujo de las aguas no me anegue no me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca!
69:17 ¡Respóndeme, Yahvé, pues tu amor es bondad; en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;
69:18 no retires tu rostro de tu siervo, que en angustias estoy, pronto, respóndeme;
69:19 acércate a mi alma, rescátala, por causa de mis enemigos, líbrame!
69:20 Tú conoces mi oprobio, mi vergüenza y mi afrenta, ante ti están todos mis opresores.
69:21 El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, consoladores, y no encuentro ninguno.
69:22 Veneno me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre.
69:23 ¡Que su mesa ante ellos se convierta en un lazo, y su abundancia en una trampa;
69:24 anúblense sus ojos y no vean, haz que sus fuerzas sin cesar les fallen!
69:25 Derrama tu enojo sobre ellos, los alcance el ardor de tu cólera;
69:26 su recinto quede hecho un desierto, en sus tiendas no haya quien habite:
69:27 porque acosan al que tú has herido, y aumentan la herida de tu víctima.
69:28 Culpa añade a su culpa, no tengan más acceso a tu justicia;
69:29 del libro de la vida sean borrados, no sean inscritos con los justos.
69:30 Y yo desdichado, dolorido, ¡tu salvación, oh Dios, me restablezca!
69:31 El nombre de Dios celebraré en un cántico, le ensalzaré con la acción de gracias;
69:32 y más que un toro agradará a Yahvé, más que un novillo con cuernos y pezuñas.
69:33 Lo han visto los humildes y se alegran; ¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios!
69:34 Porque Yahvé escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.
69:35 ¡Alábenle los cielos y la tierra, el mar y cuanto bulle en él!
69:36 Pues salvará Dios a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá: habitarán allí y las poseerán;
69:37 la heredará la estirpe de sus siervos, los que aman su nombre en ella morarán.
Evangelio : Mt 26, 14-25
26:14 Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,
26:15 y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata.
26:16 Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle.
26:17 El primer día de los Azimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?»
26:18 El les dijo: «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos."»
26:19 Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
26:20 Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce.
26:21 Y mientras comían, dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará».
26:22 Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?»
26:23 El respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará.
26:24 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!»
26:25 Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?» Dícele: «Sí, tú lo has dicho».