Ir a lecturas de hoy

Lecturas del Día - 02/04/2026

JUEVES SANTO, misa crismal

Semana Santa Semana VI Blanco

Primera Lectura : Is 61, 1-3a. 6a. 8b-9

61:1 El espíritu del Señor Yahvé está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahvé. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad;

61:2 a pregonar año de gracia de Yahvé, día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran,

61:3 para darles diadema en vez de ceniza, aceite de gozo en vez de vestido de luto, alabanza en vez de espíritu abatido. Se les llamará robles de justicia, plantación de Yahvé para manifestar su gloria.

Salmo : Sal 89 (88)

R// Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.

89:1 Poema. De Etán el indígena.

89:2 El amor de Yahvé por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mí boca tu lealtad.

89:3 Pues tú dijiste: «Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.

89:4 «Una alianza pacté con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David:

89:5 Para siempre jamás he fundado tu estirpe, de edad em edad he erigido tu trono». Pausa.

89:6 Los cielos celebran, Yahvé, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos.

89:7 Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahvé, quién a Yahvé se iguala entre los hijos de los dioses?

89:8 Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte.

89:9 Yahvé, Dios Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahvé, tu lealtad te circunda.

89:10 Tú domeñas el orgullo del mar, cuando sus olas se encrespan las reprimes;

89:11 tú machacaste a Ráhab lo mismo que a un cadáver, a tus enemigos dispersaste con tu potente brazo.

89:12 Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste;

89:13 tú creaste el norte y el mediodía, el Tabor y el Hermón exultan en tu nombre.

89:14 Tuyo es el brazo y su bravura, poderosa tu mano, sublime tu derecha;

89:15 Justicia y Derecho, la base de tu trono, Amor y Verdad ante tu rostro marchan.

89:16 Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahvé;

89:17 en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman.

89:18 Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente;

89:19 sí, de Yahvé nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey.

89:20 Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: «He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo.

89:21 «He encontrado a David mi servidor, con mi óleo santo le he ungido;

89:22 mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte.

89:23 «No le ha de sorprender el enemigo, el hijo de iniquidad no le oprimirá;

89:24 yo aplastaré a sus adversarios ante él, heriré a los que le odian.

89:25 «Mi lealtad y mi amor irán con él, por mi nombre se exaltará su frente;

89:26 pondré su mano sobre el mar, sobre los ríos su derecha.

89:27 «El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación!

89:28 Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra.

89:29 «Le guardaré mi amor por siempre, y mi alianza será leal con él;

89:30 estableceré su estirpe para siempre, y su trono como los días de los cielos.

89:31 «Si sus hijos abandonan mi ley, y no siguen mis juicios,

89:32 si profanan mis preceptos, y mis mandamientos no observan,

89:33 «castigaré su rebelión con vara, y su culpa con azote,

89:34 mas no retiraré de él mi amor, en mi lealtad no fallaré.

89:35 «No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios;

89:36 una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir!

89:37 «Su estirpe durará por siempre, y su trono como el sol ante mí,

89:38 por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo». Pausa.

89:39 Pero tú has rechazado y despreciado, contra tu ungido te has enfurecido;

89:40 has desechado la alianza con tu siervo, has profanado por tierra su diadema.

89:41 Has hecho brecha en todos sus vallados, sus plazas fuertes en ruina has convertido;

89:42 le han saqueado todos los transeúntes, se ha hecho el baldón de sus vecinos.

89:43 A sus adversarios la diestra has exaltado, a todos sus enemigos has llenado de gozo;

89:44 has embotado el filo de su espada, y no le has sostenido en el combate.

89:45 Le has quitado su cetro de esplendor, y su trono por tierra has derribado;

89:46 has abreviado los días de su juventud, le has cubierto de ignominia. Pausa.

89:47 ¿Hasta cuándo te esconderás, Yahvé? ¿arderá tu furor por siempre como fuego?

89:48 Recuerda, Señor, qué es la existencia, para qué poco creaste a los hijos de Adán.

89:49 ¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol? Pausa.

89:50 ¿Dónde están tus primeros amores, Señor, que juraste a David por tu lealtad?

89:51 Acuérdate, Señor, del ultraje de tus siervos: cómo recibo en mi seno todos los dardos de los pueblos;

89:52 así ultrajan tus enemigos, Yahvé, así ultrajan las huellas de tu ungido.

89:53 ¡Bendito sea Yahvé por siempre! ¡Amén! ¡Amén!

Segunda Lectura : Ap 1, 5-8

1:5 y de parte de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados

1:6 y ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

1:7 Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas de la tierra. Sí. Amén.

1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, «Aquel que es, que era y que va a venir», el Todopoderoso.

Evangelio : Lc 4, 16-21

4:16 Vino a Nazará, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura.

4:17 Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito:

4:18 El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos

4:19 y proclamar un año de gracia del Señor.

4:20 Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él.

4:21 Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy».

JUEVES SANTO EN LA CENA DEL SEÑOR

Triduo Pascual Semana VI Blanco

Primera Lectura : Ex 12, 1-8. 11-14

Institución de la Pascua.

12:1 Dijo Yahvé a Moisés y Aarón en el país de Egipto:

12:2 «Este mes será para vosatros el comienzo de los meses; será el primero de los meses del año.

12:3 Hablad a toda la comunidad de Israel y decid: El día diez de este mes tomará cada uno para sí una res de ganado menor por familia, una res de ganado menor por casa.

12:4 Y si la familia fuese demasiado reducida para una res de ganado menor, traerá al vecino más cercano a su casa, según el número de personas y conforme a lo que cada cual pueda comer.

12:5 El animal será sin defecto, macho, de un año. Lo escogeréis entre los corderos o los cabritos.

12:6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes; y toda la asamblea de la comunidad de los israelitas lo inmolará entre dos luces.

12:7 Luego tomarán la sangre y untarán las dos jambas y el dintel de las casas donde lo coman.

12:8 En aquella misma noche comerán la carne. La comerán asada al fuego, con ázimos y con hierbas amargas.

12:11 Así lo habéis de comer: ceñidas vuestras cinturas, calzados vuestros pies, y el bastón en vuestra mano; y lo comeréis de prisa. Es Pascua de Yahvé.

12:12 Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, Yahvé.

12:13 La sangre será vuestra señal en las casas donde moráis. Cuando yo vea la sangre pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora cuando yo hiera el país de Egipto.

12:14 Este será un día memorable para vosotros, y lo celebraréis como fiesta en honor de Yahvé de generación en generación. Decretaréis que sea fiesta para siempre».

Salmo : Sal 116 (115)

R// El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo.

116:0 ¡Aleluya!

116:1 Yo amo, porque Yahvé escucha mi voz suplicante;

116:2 porque hacia mí su oído inclina el día en que clamo.

116:3 Los lazos de la muerte me aferraban, me sorprendieron las redes del seol; en angustia y tristeza me encontraba,

116:4 y el nombre de Yahvé invoqué: ¡Ah, Yahvé, salva mi alma!

116:5 Tierno es Yahvé y justo, compasivo nuestro Dios;

116:6 Yahvé guarda a los pequeños, estaba yo postrado y me salvó.

116:7 Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque Yahvé te ha hecho bien.

116:8 Ha guardado mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, y mis pies de mal paso.

116:9 Caminaré en la presencia de Yahvé por la tierra de los vivos.

116:10 ¡Tengo fe, aún cuando digo: «Muy desdichado soy»!,

116:11 yo que he dicho en mi consternación: «Todo hombre es mentiroso».

116:12 ¿Cómo a Yahvé podré pagar todo el bien que me ha hecho?

116:13 La copa de salvación levantaré, e invocaré el nombre de Yahvé.

116:14 Cumpliré mis votos a Yahvé, ¡sí, en presencia de todo su pueblo!

116:15 Mucho cuesta a los ojos de Yahvé la muerte de los que le aman.

116:16 ¡Ah, Yahvé, yo soy tu siervo, tu siervo, el hijo de tu esclava, tú has soltado mis cadenas!

116:17 Sacrificio te ofreceré de acción de gracias, e invocaré el nombre de Yahvé.

116:18 Cumpliré mis votos a Yahvé, sí, en presencia de todo su pueblo,

116:19 en los atrios de la Casa de Yahvé, en medio de ti, Jerusalén.

Segunda Lectura : 1 Co 11, 23-26

11:23 Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,

11:24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío».

11:25 Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bibiereis, hacedlo en recuerdo mío».

11:26 Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.

Evangelio : Jn 13, 1-15

13:1 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

13:2 Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle,

13:3 sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía,

13:4 se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó.

13:5 Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

13:6 Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?»

13:7 Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde».

13:8 Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo».

13:9 Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza».

13:10 Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos».

13:11 Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

13:12 Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?

13:13 Vosotros me llamáis "el Maestro"y "el Señor", y decís bien, porque lo soy.

13:14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.

13:15 Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros.