Lecturas del Día - 24/04/2026
VIERNES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria o SAN FIDEL DE SIGMARINGA, presbítero y mártir
Primera Lectura : Hch 9, 1-20
9:1 Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote,
9:2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.
9:3 Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo,
9:4 cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?»
9:5 El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
9:6 Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer».
9:7 Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie.
9:8 Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco.
9:9 Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.
9:10 Había en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor le dijo en una visión: «Ananías». El respondió: «Aquí estoy, Señor».
9:11 Y el Señor: «Levántate y vete a la calle Recta y pregunta en casa de Judas por uno de Tarso llamado Saulo; mira, está en oración
9:12 y ha visto que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para devolverle la vista».
9:13 Respondió Ananías: «Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusalén
9:14 y que está aquí con poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre».
9:15 El Señor le contestó: «Vete, pues éste me es un instrumento de elección que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel.
9:16 Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre».
9:17 Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo».
9:18 Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobró la vista; se levantó y fue bautizado.
9:19 Tomó alimento y recobró las fuerzas. Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco,
9:20 y en seguida se puso a predicar a Jesús en las sinagogas: que él era el Hijo de Dios.
Salmo : Sal 117 (116)
R// Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
117:0 ¡Aleluya!
117:1 ¡Alabad a Yahvé, todas las naciones, celebradle, pueblos todos!
117:2 Porque es fuerte su amor hacia nosotros, la verdad de Yahvé dura por siempre.
Evangelio : Jn 6, 52-59
6:52 Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
6:53 Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
6:54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.
6:55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.
6:56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.
6:57 Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí.
6:58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre».
6:59 Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.