Lecturas del Día - 21/06/2026
XII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : Jr 20, 10-13
20:10 Escuchaba las calumnias de la turba: «¡Terror por doquier!, ¡denunciadle!, ¡denunciémosle!» Todos aquellos con quienes me saludaba estaban acechando un traspiés mío: «¡A ver si se distrae, y le podremos, y tomaremos venganza de él!»
20:11 Pero Yahvé está conmigo, cual campeón poderoso. Y así mis perseguidores tropezarán impotentes; se avergonzarán mucho de su imprudencia: confusión eterna, inolvidable.
20:12 ¡Oh Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.
20:13 Cantad a Yahvé, alabad a Yahvé, porque ha salvado la vida de un pobrecillo de manos de malhechores.
Salmo : Sal 69 (68)
R// Señor, que me escuche tu gran bondad.
69:1 Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios..». De David.
69:2 ¡Sálvame, oh Dios, porque las aguas me llegan hasta el cuello!
69:3 Me hundo en el cieno del abismo, sin poder hacer pie; he llegado hasta el fondo de las aguas, y las olas me anegan.
69:4 Estoy exhausto de gritar, arden mis fauces, mis ojos se consumen de esperar a mi Dios.
69:5 Son más que los cabellos de mi cabeza los que sin causa me odian; más duros que mis huesos los que me hostigan sin razón. (¿Lo que yo no he robado tengo que devolver?)
69:6 Tú, oh Dios, mi torpeza conoces, no se te ocultan mis ofensas.
69:7 ¡No se avergüencen por mí los que en ti esperan, oh Yahvé Sebaot! ¡No sufran confusión por mí los que te buscan, oh Dios de Israel!
69:8 Pues por ti sufro el insulto, y la vergüenza cubre mi semblante;
69:9 para mis hermanos soy un extranjero, un desconocido para los hijos de mi madre;
69:10 pues me devora el celo de tu casa, y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.
69:11 Si mortifico mi alma con ayuno, se me hace un pretexto de insulto;
69:12 si tomo un sayal por vestido, para ellos me convierto en burla,
69:13 cuento de los que están sentados a la puerta, y copla de los que beben licor fuerte.
69:14 Mas mi oración hacia ti, Yahvé, en el tiempo propicio: por tu gran amor, oh Dios, respóndeme, por la verdad de tu salvación.
69:15 ¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!
69:16 ¡El flujo de las aguas no me anegue no me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca!
69:17 ¡Respóndeme, Yahvé, pues tu amor es bondad; en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;
69:18 no retires tu rostro de tu siervo, que en angustias estoy, pronto, respóndeme;
69:19 acércate a mi alma, rescátala, por causa de mis enemigos, líbrame!
69:20 Tú conoces mi oprobio, mi vergüenza y mi afrenta, ante ti están todos mis opresores.
69:21 El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, consoladores, y no encuentro ninguno.
69:22 Veneno me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre.
69:23 ¡Que su mesa ante ellos se convierta en un lazo, y su abundancia en una trampa;
69:24 anúblense sus ojos y no vean, haz que sus fuerzas sin cesar les fallen!
69:25 Derrama tu enojo sobre ellos, los alcance el ardor de tu cólera;
69:26 su recinto quede hecho un desierto, en sus tiendas no haya quien habite:
69:27 porque acosan al que tú has herido, y aumentan la herida de tu víctima.
69:28 Culpa añade a su culpa, no tengan más acceso a tu justicia;
69:29 del libro de la vida sean borrados, no sean inscritos con los justos.
69:30 Y yo desdichado, dolorido, ¡tu salvación, oh Dios, me restablezca!
69:31 El nombre de Dios celebraré en un cántico, le ensalzaré con la acción de gracias;
69:32 y más que un toro agradará a Yahvé, más que un novillo con cuernos y pezuñas.
69:33 Lo han visto los humildes y se alegran; ¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios!
69:34 Porque Yahvé escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.
69:35 ¡Alábenle los cielos y la tierra, el mar y cuanto bulle en él!
69:36 Pues salvará Dios a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá: habitarán allí y las poseerán;
69:37 la heredará la estirpe de sus siervos, los que aman su nombre en ella morarán.
Segunda Lectura : Rm 5, 12-15
5:12 Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron;
5:13 - porque, hasta la ley, había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa no habiendo ley;
5:14 con todo, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir...
5:15 Pero con el don no sucede como con el delito. Si por el delito de uno solo murieron todos ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre Jesucristo, se han desbordado sobre todos!
Evangelio : Mt 10, 26-33
10:26 «No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.
10:27 Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados.
10:28 «Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna.
10:29 ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre.
10:30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.
10:31 No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.
10:32 «Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;
10:33 pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.