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Lecturas del Día - 29/06/2026

SANTOS PEDRO y PABLO, apóstoles

Tiempo Ordinario Semana XIII Rojo

Primera Lectura : Hch 12, 1-11

12:1 Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos.

12:2 Hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan.

12:3 Al ver que esto les gustaba a los judíos, llegó también a prender a Pedro. Eran los días de los Azimos.

12:4 Le apresó, pues, le encarceló y le confió a cuatro escuadras de cuatro soldados para que le custodiasen, con la intención de presentarle delante del pueblo después de la Pascua.

12:5 Así pues, Pedro estaba custodiado en la cárcel, mientras la Iglesia oraba insistentemente por él a Dios.

12:6 Cuando ya Herodes le iba a presentar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas; también había ante la puerta unos centinelas custodiando la cárcel.

12:7 De pronto se presentó el Angel del Señor y la celda se llenó de luz. Le dio el ángel a Pedro en el costado, le despertó y le dijo: «Levántate aprisa». Y cayeron las cadenas de sus manos.

12:8 Le dijo el ángel: «Cíñete y cálzate las sandalias». Así lo hizo. Añadió: «Ponte el manto y sígueme».

12:9 Y salió siguiéndole. No acababa de darse cuenta de que era verdad cuanto hacía el ángel, sino que se figuraba ver una visión.

12:10 Pasaron la primera y segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. Esta se les abrió por sí misma. Salieron y anduvieron hasta el final de una calle. Y de pronto el ángel le dejó.

12:11 Pedro volvió en sí y dijo: «Ahora me doy cuenta realmente de que el Señor ha enviado su ángel y me ha arrancado de las manos de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos».

Salmo : Sal 34 (33)

R// El Señor me libró de todas mis ansias.

34:1 De David. Cuando fingiéndose demente ante Abimélek, fue despachado por él y se marchó.

34:2 Alef. Bendeciré a Yahvé en todo tiempo, sin cesar en mi boca su alabanza;

34:3 Bet. en Yahvé mi alma se gloría, ¡óiganlo los humildes y se alegren!

34:4 Guimel. Engrandeced conmigo a Yahvé, ensalcemos su nombre todos juntos.

34:5 Dálet. He buscado a Yahvé, y me ha respondido: me ha librado de todos mis temores.

34:6 He. Los que miran hacia él, refulgirán: no habrá sonrojo en su semblante.

34:7 Zain. Cuando el pobre grita, Yahvé oye, y le salva de todas sus angustias.

34:8 Jet. Acampa el ángel de Yahvé en torno a los que le temen y los libra.

34:9 Tet. Gustad y ved qué bueno es Yahvé, dichoso el hombre que se cobija en él.

34:10 Yod. Temed a Yahvé vosotros, santos suyos, que a quienes le temen no les falta nada.

34:11 Kaf. Los ricos quedan pobres y hambrientos, mas los que buscan a Yahvé de ningún bien carecen.

34:12 Lámed. Venid, hijos, oídme, el temor de Yahvé voy a enseñaros.

34:13 Mem. ¿Quién es el hombre que apetece la vida, deseoso de días para gozar de bienes?

34:14 Nun. Guarda del mal tu lengua, tus labios de decir mentira;

34:15 Sámek. apártate del mal y obra el bien, busca la paz y anda tras ella.

34:16 Ain. Los ojos de Yahvé sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor,

34:17 Pe el rostro de Yahvé contra los malhechores, para raer de la tierra su memoria.

34:18 Sade. Cuando gritan aquéllos, Yahvé oye, y los libra de todas sus angustias;

34:19 Qof. Yahvé está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los espíritus hundidos.

34:20 Res. Muchas son las desgracias del justo, pero de todas le libera Yahvé;

34:21 Sin. todos sus huesos guarda, no será quebrantado ni uno solo.

34:22 Tau. La malicia matará al impío, los que odian al justo lo tendrán que pagar.

34:23 Yahvé rescata el alma de sus siervos, nada habrán de pagar los que en él se cobijan.

Segunda Lectura : 2 Tim 4, 6-8. 17-18

No se encontró el libro para la sigla: 2 Tim

Evangelio : Mt 16, 13-19

16:13 Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?»

16:14 Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas».

16:15 Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?»

16:16 Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo».

16:17 Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

16:18 Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

16:19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».