Ir a lecturas de hoy

Lecturas del Día - 18/07/2026

SÁBADO DE LA XV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO

Tiempo Ordinario Semana XV Verde

Primera Lectura : Miq 2, 1-5

No se encontró el libro para la sigla: Miq

Salmo : Sal 9

R// No te olvides de los humildes, Señor.

9:1 Del maestro de coro. Para oboes y arpa. Salmo. De David.

9:2 Te doy gracias, Yahvé, de todo corazón, cantaré todas tus maravillas;

9:3 quiero alegrarme y exultar en ti, salmodiar a tu nombre, Altísimo.

9:4 Mis enemigos retroceden, flaquean, perecen delante de tu rostro;

9:5 pues tú has llevado mi juicio y mi sentencia, sentándote en el trono cual juez justo.

9:6 Has reprimido a las gentes, has perdido al impío, has borrado su nombre para siempre jamás;

9:7 acabado el enemigo, todo es ruina sin fin, has suprimido sus ciudades, perdido su recuerdo. He aquí que

9:8 Yahvé se sienta para siempre, afianza para el juicio su trono;

9:9 él juzga al orbe con justicia, a los pueblos con rectitud sentencia.

9:10 ¡Sea Yahvé ciudadela para el oprimido, ciudadela en los tiempos de angustia!

9:11 Y en ti confíen los que saben tu nombre, pues tú, Yahvé, no abandonas a los que te buscan.

9:12 Salmodiad a Yahvé, que se sienta en Sión, publicad por los pueblos sus hazañas;

9:13 que él pide cuentas de la sangre, y de ellos se acuerda, no olvida el grito de los desdichados.

9:14 Tenme piedad, Yahvé, ve mi aflicción, tú que me recobras de las puertas de la muerte,

9:15 para que yo cuente todas tus alabanzas a las puertas de la hija de Sión, gozoso de tu salvación.

9:16 Se hundieron los gentiles en la fosa que hicieron, en la red que ocultaron, su pie quedó prendido.

9:17 Yahvé se ha dado a conocer, ha hecho justicia, el impío se ha enredado en la obra de sus manos. Sordina. Pausa.

9:18 ¡Vuelvan los impíos al seol, todos los gentiles que de Dios se olvidan!

9:19 Que no queda olvidado el pobre eternamente, no se pierde por siempre la esperanza de los desdichados.

9:20 ¡Levántate, Yahvé, no triunfe el hombre, sean juzgados los gentiles delante de tu rostro!

9:21 Infunde tú, Yahvé, en ellos el terror, aprendan los gentiles que no son más que hombres. Pausa.

Salmo 10

9:1 Lámed ¿Por qué, Yahvé, te quedas lejos, te escondes en las horas de la angustia?

9:2 Por el orgullo del impío es perseguido el desdichado, queda preso en la trampa que le ha urdido.

9:3 (Mem.) Sí, el impío se jacta de los antojos de su alma, el avaro que bendice menosprecia a Yahvé,

9:4 (Nun.) el impío, insolente, no le busca: «¡No hay Dios!», es todo lo que piensa.

9:5 En todo tiempo se afianzan sus caminos, allá arriba tus juicios muy lejos de él están, a todos sus rivales da soplidos.

9:6 Dice en su corazón: «¡Jamás vacilaré!» (Sámek.) porque en desgracia no se ve,

9:7 maldice. (Pe.) De fraude y perfidia está llena su boca, bajo su lengua sólo maldad e iniquidad;

9:8 al acecho se aposta entre las cañas en los recodos mata al inocente. (Ain.) Todo ojos, espía al desvalido,

9:9 al acecho escondido como león en su guarida, al acecho para atrapar al desdichado, atrapa al desdichado arrastrándole en su red.

9:10 (Sade.) Espía, se agazapa, se encoge, el desvalido cae en su poder;

9:11 dice en su corazón: «Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás».

9:12 Qof. ¡Levántate, Yahvé, alza tu mano, oh Dios! ¡No te olvides de los desdichados!

9:13 ¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: «No vendrás a indagar?»

9:14 Res. Lo has visto ya, que la pena y la tristeza las miras tú para tomarlas en tu mano: el desvalido se abandona a ti, tú socorres al huérfano.

9:15 Sin. ¡Quiebra el brazo del impío, del malvado; indaga su impiedad sin dejar rastro!

9:16 ¡Yahvé es rey por siempre, por los siglos; los gentiles han sido barridos de su tierra!

9:17 Tau. El deseo de los humildes escuchas tú, Yahvé, su corazón confortas, alarguas tus oídos,

9:18 para hacer justicia al huérfano, al vejado: ¡cese de dar terror el hombre salido de la tierra!

Evangelio : Mt 12, 14-21

12:14 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra él para ver cómo eliminarle.

12:15 Jesús, al saberlo, se retiró de allí. Le siguieron muchos y los curó a todos.

12:16 Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran;

12:17 para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías:

12:18 He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones.

12:19 No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz.

12:20 La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio:

12:21 en su nombre pondrán las naciones su esperanza.

Misa vespertina del XVI Domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Semana XVI Verde

Primera Lectura : Sab 12, 13. 16-19

No se encontró el libro para la sigla: Sab

Salmo : Sal 86 (85)

R// Tú, Señor, eres bueno y clemente.

86:1 Oración. De David. Tiende tu oído, Yahvé, respóndeme, que soy desventurado y pobre,

86:2 guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti. Tú eres mi Dios,

86:3 tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día;

86:4 recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.

86:5 Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;

86:6 Yahvé, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.

86:7 En el día de mi angustia yo te invoco, pues tú me has de responder;

86:8 entre los dioses, ninguno como tú, Señor, ni obras como las tuyas.

86:9 Vendrán todas las naciones a postrarse ante ti, y a dar, Señor, gloria a tu nombre;

86:10 pues tú eres grande y obras maravillas, tú, Dios, y sólo tú.

86:11 Enséñame tus caminos Yahvé, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.

86:12 Gracias te doy de todo corazón, Señor Dios mío, daré gloria a tu nombre por siempre,

86:13 pues grande es tu amor para conmigo, tú has librado mi alma del fondo del seol.

86:14 Oh Dios, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos.

86:15 Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad,

86:16 ¡vuélvete a mí, tenme compasión! Da tu fuerza a tu siervo, salva al hijo de tu sierva.

86:17 Haz conmigo un signo de bondad: Que los que me odian vean, avergonzados, que tú, Yahvé, me ayudas y consuelas.

Segunda Lectura : Rm 8, 26-27

8:26 Y de igual manera, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables,

8:27 y el que escruta los corazones conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión a favor de los santos es según Dios.

Evangelio : Mt 13, 24-43

13:24 Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.

13:25 Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue.

13:26 Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña.

13:27 Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?"

13:28 El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto."Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?"

13:29 Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo.

13:30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."»

13:31 Otra parábola les propuso: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo.

13:32 Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas».

13:33 Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo».

13:34 Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas,

13:35 para que se cumpliese el oráculo del profeta: Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.

13:36 Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo».

13:37 El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;

13:38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno;

13:39 el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

13:40 De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo.

13:41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad,

13:42 y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

13:43 Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.