Lecturas del Día - 19/07/2026
XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : Sab 12, 13. 16-19
No se encontró el libro para la sigla: Sab
Salmo : Sal 86 (85)
R// Tú, Señor, eres bueno y clemente.
86:1 Oración. De David. Tiende tu oído, Yahvé, respóndeme, que soy desventurado y pobre,
86:2 guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti. Tú eres mi Dios,
86:3 tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día;
86:4 recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.
86:5 Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;
86:6 Yahvé, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.
86:7 En el día de mi angustia yo te invoco, pues tú me has de responder;
86:8 entre los dioses, ninguno como tú, Señor, ni obras como las tuyas.
86:9 Vendrán todas las naciones a postrarse ante ti, y a dar, Señor, gloria a tu nombre;
86:10 pues tú eres grande y obras maravillas, tú, Dios, y sólo tú.
86:11 Enséñame tus caminos Yahvé, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.
86:12 Gracias te doy de todo corazón, Señor Dios mío, daré gloria a tu nombre por siempre,
86:13 pues grande es tu amor para conmigo, tú has librado mi alma del fondo del seol.
86:14 Oh Dios, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos.
86:15 Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad,
86:16 ¡vuélvete a mí, tenme compasión! Da tu fuerza a tu siervo, salva al hijo de tu sierva.
86:17 Haz conmigo un signo de bondad: Que los que me odian vean, avergonzados, que tú, Yahvé, me ayudas y consuelas.
Segunda Lectura : Rm 8, 26-27
8:26 Y de igual manera, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables,
8:27 y el que escruta los corazones conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión a favor de los santos es según Dios.
Evangelio : Mt 13, 24-43
13:24 Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.
13:25 Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue.
13:26 Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña.
13:27 Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?"
13:28 El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto."Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?"
13:29 Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo.
13:30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."»
13:31 Otra parábola les propuso: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo.
13:32 Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas».
13:33 Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo».
13:34 Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas,
13:35 para que se cumpliese el oráculo del profeta: Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.
13:36 Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo».
13:37 El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
13:38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno;
13:39 el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
13:40 De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo.
13:41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad,
13:42 y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
13:43 Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.