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Lecturas del Día - 24/07/2026

VIERNES DE LA XVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SAN SARBELIO MAKHLÛF

Tiempo Ordinario Semana XVI Verde

Primera Lectura : Jr 3, 14-17

3:14 Volved, hijos apóstatas - oráculo de Yahvé - porque yo soy vuestro Señor. Os iré recogiendo uno a uno de cada ciudad, y por parejas de cada familia, y os traeré a Sión.

3:15 Os pondré pastores según mi corazón que os den pasto de conocimiento y prudencia.

3:16 Y luego, cuando seáis muchos y fructifiquéis en la tierra, en aquellos días - oráculo de Yahvé - no se hablará más del arca de la alianza de Yahvé, no vendrá en mientes, no se acordarán ni se ocuparán de ella, ni será reconstruida jamás.

3:17 En aquel tiempo llamarán a Jerusalén «Trono de Yahvé» y se incorporarán a ella todas las naciones en el nombre de Yahvé, en Jerusalén, sin seguir más la dureza de sus perversos corazones.

Salmo : Jr 31, 10-13

R// El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.

31:10 Oíd la palabra de Yahvé, naciones, y anunciad por las islas a lo lejos, y decid: «El que dispersó a Israel le reunirá y le guardará cual un pastor su hato».

31:11 Porque ha rescatado Yahvé a Jacob, y le ha redimido de la mano de otro más fuerte.

31:12 Vendrán y darán hurras en la cima de Sión y acudirán al regalo de Yahvé: al grano, al mosto, y al aceite virgen, a las crías de ovejas y de vacas, y será su alma como huerto empapado, no volverán a estar ya macilentos.

31:13 Entonces se alegrará la doncella en el baile, los mozos y los viejos juntos, y cambiaré su duelo en recocijo, y les consolaré y alegraré de su tristeza;

Evangelio : Mt 13, 18-23

13:18 «Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador.

13:19 Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino.

13:20 El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría;

13:21 pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumba enseguida.

13:22 El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto.

13:23 Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta».

Misa vespertina de la solemnidad de Santiago, apóstol

Tiempo Ordinario Semana XVI Rojo

Primera Lectura : Hch 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2

4:33 Los apóstoles daban testimonio con gran poder de la resurrección del Señor Jesús. Y gozaban todos de gran simpatía.

5:12 Por mano de los apóstoles se realizaban muchas señales y prodigios en el pueblo... Y solían estar todos con un mismo espíritu en el pórtico de Salomón,

5:27 Les trajeron, pues, y les presentaron en el Sanedrín. El Sumo Sacerdote les interrogó

5:28 y les dijo: «Os prohibimos severamente enseñar en ese nombre, y sin embargo vosotros habéis llenado Jerusalén con vuestra doctrina y queréis hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre».

5:29 Pedro y los apóstoles contestarón: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.

5:30 El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros disteis muerte colgándole de un madero.

5:31 A éste le ha exaltado Dios con su diestra como Jefe y Salvador, para conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados.

5:32 Nosotros somos testigos de estas cosas, y también el Espíritu Santo que ha dado Dios a los que le obedecen».

5:33 Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.

12:2 Hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan.

Salmo : Sal 67 (66)

R// Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

67:1 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Salmo. Cántico.

67:2 ¡Dios nos tenga piedad y nos bendiga, su rostro haga brillar sobre nosotros! Pausa.

67:3 Para que se conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación entre todas las naciones.

67:4 ¡Te den, oh Dios, gracias los pueblos, todos los pueblos te den gracias!

67:5 Alégrense y exulten las gentes, pues tú juzgaz al mundo con justicia, con equidad juzgas a los pueblos, y a las gentes en la tierra gobiernas. Pausa.

67:6 ¡Te den, oh Dios, gracias los pueblos, todos los pueblos te den gracias!

67:7 La tierra ha dado su cosecha: Dios, nuestro Dios, nos bendice.

67:8 ¡Dios nos bendiga, y teman ante él todos los confines de la tierra!

Segunda Lectura : 2 Co 4, 7-15

4:7 Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros.

4:8 Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, mas no desesperados;

4:9 perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no aniquilados.

4:10 Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.

4:11 Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la muerte por causa de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

4:12 De modo que la muerte actúa en nosotros, mas en vosotros la vida.

4:13 Pero teniendo aquel espíritu de fe conforme a lo que está escrito: Creí, por eso hablé, también nosotros creemos, y por eso hablamos,

4:14 sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará con Jesús y nos presentará ante él juntamente con vosotros.

4:15 Y todo esto, para vuestro bien a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.

Evangelio : Mt 20, 20-28

20:20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo.

20:21 El le dijo: «¿Qué quieres?» Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino».

20:22 Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?» Dícenle: «Sí, podemos».

20:23 Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre.

20:24 Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos.

20:25 Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder.

20:26 No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor,

20:27 y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo;

20:28 de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».