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Lecturas del Día - 08/08/2026

SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

Tiempo Ordinario Semana XVIII Blanco

Primera Lectura : Hab 1, 12 — 2, 4

No se encontró el libro para la sigla: Hab

Salmo : Sal 9

R// No abandonas a los que te buscan, Señor.

9:1 Del maestro de coro. Para oboes y arpa. Salmo. De David.

9:2 Te doy gracias, Yahvé, de todo corazón, cantaré todas tus maravillas;

9:3 quiero alegrarme y exultar en ti, salmodiar a tu nombre, Altísimo.

9:4 Mis enemigos retroceden, flaquean, perecen delante de tu rostro;

9:5 pues tú has llevado mi juicio y mi sentencia, sentándote en el trono cual juez justo.

9:6 Has reprimido a las gentes, has perdido al impío, has borrado su nombre para siempre jamás;

9:7 acabado el enemigo, todo es ruina sin fin, has suprimido sus ciudades, perdido su recuerdo. He aquí que

9:8 Yahvé se sienta para siempre, afianza para el juicio su trono;

9:9 él juzga al orbe con justicia, a los pueblos con rectitud sentencia.

9:10 ¡Sea Yahvé ciudadela para el oprimido, ciudadela en los tiempos de angustia!

9:11 Y en ti confíen los que saben tu nombre, pues tú, Yahvé, no abandonas a los que te buscan.

9:12 Salmodiad a Yahvé, que se sienta en Sión, publicad por los pueblos sus hazañas;

9:13 que él pide cuentas de la sangre, y de ellos se acuerda, no olvida el grito de los desdichados.

9:14 Tenme piedad, Yahvé, ve mi aflicción, tú que me recobras de las puertas de la muerte,

9:15 para que yo cuente todas tus alabanzas a las puertas de la hija de Sión, gozoso de tu salvación.

9:16 Se hundieron los gentiles en la fosa que hicieron, en la red que ocultaron, su pie quedó prendido.

9:17 Yahvé se ha dado a conocer, ha hecho justicia, el impío se ha enredado en la obra de sus manos. Sordina. Pausa.

9:18 ¡Vuelvan los impíos al seol, todos los gentiles que de Dios se olvidan!

9:19 Que no queda olvidado el pobre eternamente, no se pierde por siempre la esperanza de los desdichados.

9:20 ¡Levántate, Yahvé, no triunfe el hombre, sean juzgados los gentiles delante de tu rostro!

9:21 Infunde tú, Yahvé, en ellos el terror, aprendan los gentiles que no son más que hombres. Pausa.

Salmo 10

9:1 Lámed ¿Por qué, Yahvé, te quedas lejos, te escondes en las horas de la angustia?

9:2 Por el orgullo del impío es perseguido el desdichado, queda preso en la trampa que le ha urdido.

9:3 (Mem.) Sí, el impío se jacta de los antojos de su alma, el avaro que bendice menosprecia a Yahvé,

9:4 (Nun.) el impío, insolente, no le busca: «¡No hay Dios!», es todo lo que piensa.

9:5 En todo tiempo se afianzan sus caminos, allá arriba tus juicios muy lejos de él están, a todos sus rivales da soplidos.

9:6 Dice en su corazón: «¡Jamás vacilaré!» (Sámek.) porque en desgracia no se ve,

9:7 maldice. (Pe.) De fraude y perfidia está llena su boca, bajo su lengua sólo maldad e iniquidad;

9:8 al acecho se aposta entre las cañas en los recodos mata al inocente. (Ain.) Todo ojos, espía al desvalido,

9:9 al acecho escondido como león en su guarida, al acecho para atrapar al desdichado, atrapa al desdichado arrastrándole en su red.

9:10 (Sade.) Espía, se agazapa, se encoge, el desvalido cae en su poder;

9:11 dice en su corazón: «Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás».

9:12 Qof. ¡Levántate, Yahvé, alza tu mano, oh Dios! ¡No te olvides de los desdichados!

9:13 ¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: «No vendrás a indagar?»

9:14 Res. Lo has visto ya, que la pena y la tristeza las miras tú para tomarlas en tu mano: el desvalido se abandona a ti, tú socorres al huérfano.

9:15 Sin. ¡Quiebra el brazo del impío, del malvado; indaga su impiedad sin dejar rastro!

9:16 ¡Yahvé es rey por siempre, por los siglos; los gentiles han sido barridos de su tierra!

9:17 Tau. El deseo de los humildes escuchas tú, Yahvé, su corazón confortas, alarguas tus oídos,

9:18 para hacer justicia al huérfano, al vejado: ¡cese de dar terror el hombre salido de la tierra!

Evangelio : Mt 17, 14-20

17:14 Cuando llegaron donde la gente, se acercó a él un hombre que, arrodillándose ante él,

17:15 le dijo: «Señor, ten piedad de mi hijo, porque es lunático y está mal; pues muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.

17:16 Se lo he presentado a tus discípulos, pero ellos no han podido curarle».

17:17 Jesús respondió: «¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo acá!

17:18 Jesús le increpó y el demonio salió de él; y quedó sano el niño desde aquel momento.

17:19 Entonces los discípulos se acercaron a Jesús, en privado, y le dijeron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?

17:20 Díceles: «Por vuestra poca fe. Porque yo os aseguro: si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: "Desplázate de aquí allá", y se desplazará, y nada os será imposible».

Misa vespertina del XIX Domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Semana XIX Verde

Primera Lectura : 1 Re 19, 9a. 11-13a

No se encontró el libro para la sigla: 1 Re

Salmo : Sal 85 (84)

R// Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

85:1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.

85:2 Propicio has sido, Yahvé, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;

85:3 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, Pausa.

85:4 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.

85:5 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!

85:6 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?

85:7 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?

85:8 ¡Muéstranos tu amor, Yahvé, y danos tu salvación!

85:9 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahvé habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.

85:10 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.

85:11 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;

85:12 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.

85:13 El mismo Yahvé dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;

85:14 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.

Segunda Lectura : Rm 9, 1-5

9:1 Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,

9:2 siento una gran tristeza y un dolor incesante en el corazón.

9:3 Pues desearía ser yo mismo anatema, separado de Cristo, por mis hermanos, los de mi raza según la carne,

9:4 - los israelitas -, de los cuales es la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas,

9:5 y los patriarcas; de los cuales también procede Cristo según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén.

Evangelio : Mt 14, 22-33

14:22 Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.

14:23 Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí.

14:24 La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.

14:25 Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar.

14:26 Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar.

14:27 Pero al instante les habló Jesús diciendo: «¡Animo!, que soy yo; no temáis».

14:28 Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las aguas».

14:29 «¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús.

14:30 Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!»

14:31 Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»

14:32 Subieron a la barca y amainó el viento.

14:33 Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios».