Lecturas del Día - 09/08/2026
XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : 1 Re 19, 9a. 11-13a
No se encontró el libro para la sigla: 1 Re
Salmo : Sal 85 (84)
R// Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
85:1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.
85:2 Propicio has sido, Yahvé, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;
85:3 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, Pausa.
85:4 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.
85:5 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!
85:6 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?
85:7 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?
85:8 ¡Muéstranos tu amor, Yahvé, y danos tu salvación!
85:9 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahvé habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.
85:10 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.
85:11 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;
85:12 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.
85:13 El mismo Yahvé dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;
85:14 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.
Segunda Lectura : Rm 9, 1-5
9:1 Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,
9:2 siento una gran tristeza y un dolor incesante en el corazón.
9:3 Pues desearía ser yo mismo anatema, separado de Cristo, por mis hermanos, los de mi raza según la carne,
9:4 - los israelitas -, de los cuales es la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas,
9:5 y los patriarcas; de los cuales también procede Cristo según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén.
Evangelio : Mt 14, 22-33
14:22 Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
14:23 Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí.
14:24 La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.
14:25 Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar.
14:26 Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar.
14:27 Pero al instante les habló Jesús diciendo: «¡Animo!, que soy yo; no temáis».
14:28 Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las aguas».
14:29 «¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús.
14:30 Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!»
14:31 Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»
14:32 Subieron a la barca y amainó el viento.
14:33 Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios».