Lecturas del Día - 15/08/2026
ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
Primera Lectura : Ap 11, 19a; 12, 1-6a. 10ab
11:19 Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.
12:1 Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;
12:2 está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz.
12:3 Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.
12:4 Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.
12:5 La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.
12:6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1,260 días.
12:10 Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.
Salmo : Sal 45 (44)
R// De pie a tu derecha está la reina.
45:1 Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios..». De los hijos de Coré. Poema. Canto de amor.
45:2 Bulle mi corazón de palabras graciosas; voy a recitar mi poema para un rey: es mi lengua la pluma de un escriba veloz.
45:3 Eres hermoso, el más hermoso de los hijos de Adán, la gracia está derramada en tus labios. Por eso Dios te bendijo para siempre.
45:4 Ciñe tu espada a tu costado, oh bravo, en tu gloria y tu esplendor
45:5 marcha, cabalga, por la causa de la verdad, de la piedad, de la justicia. ¡Tensa la cuerda en el arco, que hace terrible tu derecha!
45:6 Agudas son tus flechas, bajo tus pies están los pueblos, desmaya el corazón de los enemigos del rey.
45:7 Tu trono es de Dios para siempre jamás; un cetro de equidad, el cetro de tu reino;
45:8 tú amas la justicia y odias la impiedad. Por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros;
45:9 mirra y áloe y casia son todos tus vestidos. Desde palacios de marfil laúdes te recrean.
45:10 Hijas de reyes hay entre tus preferidas; a tu diestra una reina, con el oro de Ofir.
45:11 Escucha, hija, mira y pon atento oído, olvida tu pueblo y la casa de tu padre,
45:12 y el rey se prendará de tu belleza. El es tu Señor, ¡póstrate ante él!
45:13 La hija de Tiro con presentes, y los más ricos pueblos recrearán tu semblante.
45:14 Toda espléndida, la hija del rey, va adentro, con vestidos en oro recamados;
45:15 con sus brocados el llevada ante el rey. Vírgenes tras ella, compañeras suyas, donde él son introducidas;
45:16 entre alborozo y regocijo avanzan, al entrar en el palacio del rey.
45:17 En lugar de tus padres, tendrás hijos; príncipes los harás sobre toda la tierra.
45:18 ¡Logre yo hacer tu nombre memorable por todas las generaciones, y los pueblos te alaben por los siglos de los siglos!
Segunda Lectura : 1 Co 15, 20-27a
15:20 ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron.
15:21 Porque, habiendo venido por un hombre la muerte, también por un hombre viene la resurrección de los muertos.
15:22 Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo.
15:23 Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su Venida.
15:24 Luego, el fin, cuando entregue a Dios Padre el Reino, depués de haber destruido todo Principado, Dominación y Potestad.
15:25 Porque debe él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies.
15:26 El último enemigo en ser destruido será la Muerte.
15:27 Porque ha sometido todas las cosas bajo sus pies. Mas cuando diga que «todo está sometido», es evidente que se excluye a Aquel que ha sometido a él todas las cosas.
Evangelio : Lc 1, 39-56
1:39 En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá;
1:40 entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
1:41 Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo;
1:42 y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;
1:43 y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?
1:44 Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.
1:45 ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
1:46 Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
1:47 y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
1:48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
1:49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre
1:50 y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
1:51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
1:52 Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
1:53 A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
1:54 Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
1:55 - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos».
1:56 María permanceció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.