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Lecturas del Día - 14/08/2026

SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE

Tiempo Ordinario Semana XIX Rojo

Primera Lectura : Ez 16, 1-15. 60. 63

16:1 La palabra de Yahvé me fue dirigida en estos términos:

16:2 Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones.

16:3 Dirás: Así dice el Señor Yahvé a Jerusalén: Por tu origen y tu nacimiento eres del país de Canaán. Tu padre era amorreo y tu madre hitita.

16:4 Cuando naciste, el día en que viniste al mundo, no se te cortó el cordón, no se te lavó con agua para limpiarte, no se te frotó con sal, ni se te envolvió en pañales.

16:5 Ningún ojo se apiadó de ti para brindarte alguno de estos menesteres, por compasión a ti. Quedaste expuesta en pleno campo, porque dabas repugnancia, el día en que viniste al mundo.

16:6 Yo pasé junto a ti y te vi agitándote en tu sangre. Y te dije, cuando estabas en tu sangre: «Vive»,

16:7 y te hice crecer como la hierba de los campos. Tú creciste, te desarrollaste, y llegaste a la edad núbil. Se formaron tus senos, tu cabellera creció; pero estabas completamente desnuda.

16:8 Entonces pasé yo junto a ti y te vi. Era tu tiempo, el tiempo de los amores. Extendí sobre ti el borde de mi manto y cubrí tu desnudez; me comprometí con juramento, hice alianza contigo - oráculo del señor Yahvé - y tú fuiste mía.

16:9 Te bañé con agua, lavé la sangre que te cubría, te ungí con óleo.

16:10 Te puse vestidos recamados, zapatos de cuero fino, una banda de lino fino y un manto de seda.

16:11 Te adorné con joyas, puse brazaletes en tus muñecas y un collar a tu cuello.

16:12 Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas, y una espléndida diadema en tu cabeza.

16:13 Brillabas así de oro y plata, vestida de lino fino, de seda y recamados. Flor de harina, miel y aceite era tu alimento. Te hiciste cada día más hermosa, y llegaste al esplendor de una reina.

16:14 Tu nombre se difundió entre las naciones, debido a tu belleza, que era perfecta, gracias al esplendor de que yo te había revestido - oráculo del Señor Yahvé.

16:15 Pero tú te pagaste de tu belleza, te aprovechaste de tu fama para prostituirte, prodigaste tu lascivia a todo transeúnte entregándote a él.

16:60 Pero yo me acordaré de mi alianza contigo en los días de tu juventud, y estableceré en tu favor una alianza eterna.

16:63 para que te acuerdes y te avergüences y no oses más abrir la boca de vergüenza, cuando yo te haya perdonado todo lo que has hecho, oráculo del Señor Yahvé.

Salmo : Is 12, 2-6

R// Ha cesado tu ira y me has consolado.

12:2 He aquí a Dios mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues Yahvé es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación,»

12:3 Sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación».

12:4 y diréis aquel día: «Dad gracias a Yahvé, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas, pregonad que es sublime su nombre.

12:5 Cantad a Yahvé, porque ha hecho algo sublime, que es digno de saberse en toda la tierra.

12:6 Dad gritos de gozo y de júbilo, moradores de Sión, que grande es en medio de ti el Santo de Israel».

Evangelio : Mt 19, 3-12

19:3 Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?»

19:4 El respondió: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra,

19:5 y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne?

19:6 De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre».

19:7 Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?»

19:8 Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así.

19:9 Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer - no por fornicación - y se case con otra, comete adulterio».

19:10 Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse».

19:11 Pero él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido.

19:12 Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda».

Vigilia de la Asunción

Tiempo Ordinario Blanco

Primera Lectura : 1 Cron 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2

No se encontró el libro para la sigla: 1 Cron

Salmo : Sal 132 (131)

R// Levántate, Señor, ven a tu mansión.

132:1 Canción de las subidas. Acuérdate, Yahvé, en favor de David, de todos sus desvelos,

132:2 del juramento que hizo a Yahvé, de su voto al Fuerte de Jacob:

132:3 «No he de entrar bajo el techo de mi casa, no he de subir al lecho en que reposo,

132:4 sueño a mis ojos no he de conceder ni quietud a mis párpados,

132:5 mientras no encuentre un lugar para Yahvé, una Morada para el Fuerte de Jacob».

132:6 Mirad: hemos oído de Ella que está en Efratá, ¡la hemos encontrado en los Campos del Bosque!

132:7 ¡Vayamos a la Morada de él, ante el estrado de sus pies postrémonos!

132:8 ¡Levántate, Yahvé, hacia tu reposo, tú y el arca de tu fuerza!

132:9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, griten de alegría tus amigos.

132:10 En gracia a David, tu servidor, no rechaces el rostro de tu ungido.

132:11 Juró Yahvé a David, verdad que no retractará: «El fruto de tu seno asentaré en tu trono.

132:12 «Si tus hijos guardan mi alianza, el dictamen que yo les enseño, también sus hijos para siempre se sentarán sobre tu trono».

132:13 Porque Yahvé ha escogido a Sión, la ha querido como sede para sí:

132:14 «Aquí está mi reposo para siempre, en él me sentaré, pues lo he querido.

132:15 «Sus provisiones bendeciré sin tasa, a sus pobres hartaré de pan,

132:16 de salvación vestiré a sus sacerdotes, y sus amigos gritarán de júbilo.

132:17 «Allí suscitaré a David un fuerte vástago, aprestaré una lámpara a mi ungido;

132:18 de vergüenza cubriré a sus enemigos, y sobre él brillará su diadema».

Segunda Lectura : 1 Co 15, 54-57

15:54 Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: La muerte ha sido devorada en la victoria.

15:55 ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?

15:56 El aguijón de la muerte es el pecado; y la fuerza del pecado, la Ley.

15:57 Pero ¡gracias sean dadas a Dios, que nos da la victora por nuestro Señor Jesucristo!

Evangelio : Lc 11, 27-28

11:27 Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»

11:28 Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan».