Lecturas del Día - 02/09/2026
MIÉRCOLES DE LA XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : 1 Co 3, 1-9
3:1 Yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.
3:2 Os di a beber leche y no alimento sólido, pues todavía no lo podíais soportar. Ni aun lo soportáis al presente;
3:3 pues todavía sois carnales. Porque, mientras haya entre vosotros envidia y discordia ¿no es verdad que sois carnales y vivís a lo humano?
3:4 Cuando dice uno «Yo soy de Pablo», y otro «Yo soy de Apolo», ¿no procedéis al modo humano?
3:5 ¿Qué es, pues Apolo? ¿Qué es Pablo?... ¡Servidores, por medio de los cuales habéis creído!, y cada uno según lo que el Señor le dio.
3:6 Yo planté, Apolo regó; mas fue Dios quien dio el crecimiento.
3:7 De modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que hace crecer.
3:8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; si bien cada cual recibirá el salario según su propio trabajo,
3:9 ya que somos colaboradores de Dios y vosotros, campo de Dios, edificación de Dios.
Salmo : Sal 33 (32)
R// Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad.
33:1 ¡Gritad de júbilo, justos, por Yahvé!, de los rectos es propia la alabanza;
33:2 ¡dad gracias a Yahvé con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez cuerdas;
33:3 cantadle un cantar nuevo, tocad la mejor música en la aclamación!
33:4 Pues recta es la palabra de Yahvé, toda su obra fundada en la verdad;
33:5 él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahvé está llena la tierra.
33:6 Por la palabra de Yahvé fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada.
33:7 El recoge, como un dique, las aguas del mar, en depósitos pone los abismos.
33:8 ¡Tema a Yahvé la tierra entera, ante él tiemblen todos los que habitan el orbe!
33:9 Pues él habló y fue así, mandó él y se hizo.
33:10 Yahvé frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos;
33:11 mas el plan de Yahvé subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las edades.
33:12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahvé, el pueblo que se escogió por heredad!
33:13 Yahvé mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;
33:14 desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra,
33:15 él, que forma el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.
33:16 No queda a salvo el rey por su gran ejército, ni el bravo inmune por su enorme fuerza.
33:17 Vana cosa el caballo para la victoria, ni con todo su vigor puede salvar.
33:18 Los ojos de Yahvé están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor,
33:19 para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.
33:20 Nuestra alma en Yahvé espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo;
33:21 en él se alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos.
33:22 Sea tu amor, Yahvé, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.
Evangelio : Lc 4, 38-44
4:38 Saliendo de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con mucha fiebre, y le rogaron por ella.
4:39 Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre, y la fiebre la dejó; ella, levantándose al punto, se puso a servirles.
4:40 A la puesta del sol, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y, poniendo él las manos sobre cada uno de ellos, los curaba.
4:41 Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él, conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo.
4:42 Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando donde él, trataban de retenerle para que no les dejara.
4:43 Pero él les dijo: «También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado».
4:44 E iba predicando por las sinagogas de Judea.