Lecturas del Día - 04/10/2026
DOMINGO. XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : Is 5, 1-7
5:1 Voy a cantar a mi amigo la canción de su amor por su viña. Una viña tenía mi amigo en un fértil otero.
5:2 La cavó y despedregó, y la plantó de cepa exquisita. Edificó una torre en medio de ella, y además excavó en ella un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agraces.
5:3 Ahora, pues, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, venid a juzgar entre mi viña y yo:
5:4 ¿Qué más se puede hacer ya a mi viña, que no se lo haya hecho yo? Yo esperaba que diese uvas. ¿Por qué ha dado agraces?
5:5 Ahora, pues, voy a haceros saber, lo que hago yo a mi viña: quitar su seto, y será quemada; desportillar su cerca, y será pisoteada.
5:6 Haré de ella un erial que ni se pode ni se escarde. crecerá la zarza y el espino, y a las nubes prohibiré llover sobre ella.
5:7 Pues bien, viña de Yahvé Sebaot es la Casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantío exquisito. Esperaba de ellos justicia, y hay iniquidad; honradez, y hay alaridos.
Salmo : Sal 80 (79)
R// La viña del Señor es la casa de Israel.
80:1 Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios es el dictamen». De Asaf. Salmo.
80:2 Pastor de Israel, escucha, tú que guías a José como un rebaño; tú que estás sentado entre querubes, resplandece
80:3 ante Efraím, Benjamín y Manasés; ¡despierta tu poderío, y ven en nuestro auxilio!
80:4 ¡Oh Dios, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos!
80:5 ¿Hasta cuándo, oh Yahvé Dios Sebaot, estarás airado contra la plegaria de tu pueblo?
80:6 Les das a comer un pan de llanto les haces beber lágrimas al triple;
80:7 habladuría nos haces de nuestros convecinos, y nuestros enemigos se burlan de nosotros.
80:8 ¡Oh Dios Sebaot, haznos volver, y brille tu rostro, para que seamos salvos!
80:9 Una viña de Egipto arrancaste, expulsaste naciones para plantarla a ella,
80:10 le preparaste el suelo, y echó raíces y llenó la tierra.
80:11 Su sombra cubría las montañas, sus pámpanos los cedros de Dios;
80:12 extendía sus sarmientos hasta el mar, hasta el Río sus renuevos.
80:13 ¿Por qué has hecho brecha en sus tapias, para que todo el que pasa por el camino la vendimie,
80:14 el jabalí salvaje la devaste, y la pele el ganado de los campos?
80:15 ¡Oh Dios Sebaot, vuélvete ya, desde los cielos mira y ve, visita a esta viña,
80:16 cuídala, a ella, la que plantó tu diestra!
80:17 ¡Los que fuego le prendieron, cual basura, a la amenaza de tu faz perezcan!
80:18 Esté tu mano sobre el hombre de tu diestra, sobre el hijo de Adán que para ti fortaleciste.
80:19 Ya no volveremos a apartarnos de ti; nos darás vida y tu nombre invocaremos.
80:20 ¡Oh Yahvé, Dios Sebaot, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos!
Segunda Lectura : Flp 4, 6-9
4:6 No os inquietéis por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión, presentad a Dios vuestras peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias.
4:7 Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
4:8 Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedlo en cuenta.
4:9 Todo cuanto habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, ponedlo por obra y el Dios de la paz estará con vosotros.
Evangelio : Mt 21, 33-43
21:33 «Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó.
21:34 Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos.
21:35 Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon.
21:36 De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera.
21:37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: "A mi hijo le respetarán."
21:38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: "Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia."
21:39 Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron.
21:40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?»
21:41 Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo».
21:42 Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?
21:43 Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos».