Lecturas del Día - 29/10/2026
JUEVES DE LA XXX SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria
Primera Lectura : Ef 6, 10-20
6:10 Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder.
6:11 Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo.
6:12 Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas.
6:13 Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneros firmes.
6:14 ¡En pie!, pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la Justicia como coraza,
6:15 calzados los pies con el Celo por el Evangelio de la paz,
6:16 embrazando siempre el escudo de la Fe, para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del Maligno.
6:17 Tomad, también, el yelmo de la salvación y la la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios;
6:18 siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos,
6:19 y también por mí, para que me sea dada la Palabra al abrir mi boca y pueda dar a conocer con valentía el Misterio del Evangelio,
6:20 del cual soy embajador entre cadenas, y pueda hablar de él valientemente como conviene.
Salmo : Sal 144 (143)
R// ¡Bendito el Señor, mi alcázar!
144:1 De David. Bendito sea Yahvé, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la batalla;
144:2 él, mi amor y mi baluarte, mi ciudadela y mi libertador, mi escudo en el que me cobijo, el que los pueblos somete a mi poder.
144:3 Yahvé, ¿qué es el hombre para que le conozcas, el hijo de hombre para que en él pienses?
144:4 El hombre es semejante a un soplo, sus días, como sombra que pasa.
144:5 ¡Yahvé, inclina tus cielos y desciende, toca los montes, que echen humo;
144:6 fulmina el rayo y desconciértalos, lanza tus flechas y trastórnalos!
144:7 Extiende tu mano desde lo alto, sálvame, líbrame de las muchas aguas, de la mano de los hijos de extranjeros,
144:8 cuya boca profiere falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.
144:9 Oh Dios, quiero cantarte un canto nuevo, salmodiar para ti al arpa de diez cuerdas,
144:10 tú que das a los reyes la victoria, que salvas a David tu servidor. De espada de infortunio
144:11 sálvame. líbrame de la mano de extranjeros, cuya boca profiere falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.
144:12 Sean nuestros hijos como plantas florecientes en su juventud, nuestras hijas como columnas angulares, esculpidas como las de un palacio;
144:13 nuestros graneros llenos, rebosantes de frutos de toda especie, nuestras ovejas, a millares, a miríadas, por nuestras praderías;
144:14 nuestras bestias bien cargadas; no haya brecha ni salida, ni grito en nuestras plazas.
144:15 ¡Feliz el pueblo a quien así sucede feliz el pueblo cuyo Dios es Yahvé!
Evangelio : Lc 13, 31-35
13:31 En aquel mismo momento se acercaron algunos fariseos, y le dijeron: «Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte».
13:32 Y él les dijo: «Id a decir a ese zorro: Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy consumado.
13:33 Pero conviene que hoy y mañana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén.
13:34 «¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido!
13:35 Pues bien, se os va a dejar vuestra casa. Os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!»