Lecturas del Día - 28/10/2026
MIÉRCOLES. SANTOS SIMÓN y JUDAS, apóstoles, fiesta
Primera Lectura : Ef 2, 19-22
2:19 Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios,
2:20 edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo,
2:21 en quien toda edificación bien trabada se eleva hasta formar un templo santo en el Señor,
2:22 en quien también vosotros estáis siendo juntamente edificados, hasta ser morada de Dios en el Espíritu.
Salmo : Sal 19 (18)
R// A toda la tierra alcanza su pregón.
19:1 Del maestro de coro. Salmo. De David.
19:2 Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
19:3 el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
19:4 No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
19:5 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del mundo. En el mar levantó para el sol una tienda,
19:6 y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
19:7 A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.
19:8 La ley de Yahvé es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahvé, veraz, sabiduría del sencillo.
19:9 Los preceptos de Yahvé son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahvé, luz de los ojos.
19:10 El temor de Yahvé es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahvé, justos todos ellos,
19:11 apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.
19:12 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
19:13 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
19:14 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.
19:15 ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahvé, roca mía, mi redentor.
Evangelio : Lc 6, 12-19
6:12 Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios.
6:13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles.
6:14 A Simón, a quien llamó Pedro, y a su hermano Andrés; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolomé,
6:15 a Mateo y Tomás, a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes;
6:16 a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor.
6:17 Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón,
6:18 que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados.
6:19 Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.