Lecturas del Día - 04/11/2026
MIÉRCOLES. SAN CARLOS BORROMEO, obispo, memoria obligatoria
Primera Lectura : Flp 2, 12-18
2:12 Así pues, queridos míos, de la misma manera que habéis obedecido siempre, no sólo cuando estaba presente sino mucho más ahora que estoy ausente, trabajad con temor y temblor por vuestra salvación,
2:13 pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece.
2:14 Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones
2:15 para que seáis irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación tortuosa y perversa, en medio de la cual brilláis como antorchas en el mundo,
2:16 presentándole la Palabra de vida para orgullo mío en el Día de Cristo, ya que no habré corrido ni me habré fatigado en vano.
2:17 Y aun cuando mi sangre fuera derramada como libación sobre el sacrificio y la ofrenda de vuestra fe, me alegraría y congratularía con vosotros.
2:18 De igual manera también vosotros alegraos y congratulaos conmigo.
Salmo : Sal 27 (26)
R// El Señor es mi luz y mi salvación.
27:1 De David. Yahvé es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahvé, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?
27:2 Cuando se acercan contra mí los malhechores a devorar mi carne, son ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropiezan y sucumben.
27:3 Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no teme; aunque estalle una guerra contra mí, estoy seguro en ella.
27:4 Una cosa he pedido a Yahvé, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahvé, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahvé y cuidar de su Templo.
27:5 Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará.
27:6 Y ahora se alza mi cabeza sobre mis enemigos que me hostigan; en su tienda voy a sacrificar. sacrificios de aclamación. Cantaré, salmodiaré a Yahvé.
27:7 Escucha, Yahvé, mi voz que clama, ¡tenme piedad, respóndeme!
27:8 Dice de ti mi corazón: «Busca su rostro». Sí, Yahvé, tu rostro busco:
27:9 No me ocultes tu rostro. No rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi auxilio. No me abandones, no me dejes, Dios de mi salvación.
27:10 Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahvé me acogerá.
27:11 Enséñame tu camino, Yahvé, guíame por senda llana, por causa de los que me asechan;
27:12 no me entregues al ansia de mis adversarios, pues se han alzado contra mí falsos testigos, que respiran violencia.
27:13 ¡Ay, si estuviera seguro de ver la bondad de Yahvé en la tierra de los vivos!
27:14 Espera en Yahvé, ten valor y firme corazón, espera en Yahvé.
Evangelio : Lc 14, 25-33
14:25 Caminaba con él mucha gente, y volviéndose les dijo:
14:26 «Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío.
14:27 El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío.
14:28 «Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla?
14:29 No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo:
14:30 "Este comenzó a edificar y no pudo terminar."
14:31 O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con 10,000 puede salir al paso del que viene contra él con 20,000?
14:32 Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz.
14:33 Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.