Lecturas del Día - 08/11/2026
DOMINGO. XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : Sab 6, 12-16
No se encontró el libro para la sigla: Sab
Salmo : Sal 63 (62)
R// Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
63:1 Salmo. De David. Cuando estaba en el desierto de Judá.
63:2 Dios, tú mi Dios, yo te busco, sed de ti tiene mi alma, en pos de ti languidece mi carne, cual tierra seca, agotada, sin agua.
63:3 Como cuando en el santuario te veía, al contemplar tu poder y tu gloria,
63:4 - pues tu amor es mejor que la vida, mis labios te glorificaban -,
63:5 así quiero en mi vida bendecirte, levantar mis manos en tu nombre;
63:6 como de grasa y médula se empapará mi alma, y alabará mi boca con labios jubilosos.
63:7 Cuando pienso en ti sobre mi lecho, en ti medito en mis vigilias,
63:8 porque tú eres mi socorro, y yo exulto a la sombra de tus alas;
63:9 mi alma se aprieta contra ti, tu diestra me sostiene.
63:10 Mas los que tratan de perder mi alma, ¡caigan en las honduras de la tierra!
63:11 ¡Sean pasados al filo de la espada, sirvan de presa a los chacales!
63:12 Y el rey en Dios se gozará, el que jura por él se gloriará, cuando sea cerrada la boca de los mentirosos.
Segunda Lectura : 1 Tes 4, 13-18
No se encontró el libro para la sigla: 1 Tes
Evangelio : Mt 25, 1-13
25:1 «Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio.
25:2 Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.
25:3 Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite;
25:4 las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas.
25:5 Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron.
25:6 Mas a media noche se oyó un grito: "¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!"
25:7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.
25:8 Y las necias dijeron a las prudentes: "Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan."
25:9 Pero las prudentes replicaron: "No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis."
25:10 Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta.
25:11 Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!"
25:12 Pero él respondió: "En verdad os digo que no os conozco."
25:13 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.