Lecturas del Día - 13/12/2026
DOMINGO. III DOMINGO DE ADVIENTO «GAUDETE»
Primera Lectura : Is 61, 1-2a. 10-11
61:1 El espíritu del Señor Yahvé está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahvé. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad;
61:2 a pregonar año de gracia de Yahvé, día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran,
61:10 «Con gozo me gozaré en Yahvé, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvación, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con aderezos.
61:11 Porque, como una tierra hace germinar plantas y como un huerto produce su simiente, así el Señor Yahvé hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones».
Salmo : Lc 1, 46-50. 53-54
R// Me alegro con mi Dios.
1:46 Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
1:47 y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
1:48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
1:49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre
1:50 y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
1:53 A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
1:54 Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
Segunda Lectura : 1 Tes 5, 16-24
No se encontró el libro para la sigla: 1 Tes
Evangelio : Jn 1, 6-8. 19-28
1:6 Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan.
1:7 Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él.
1:8 No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz.
1:19 Y este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron donde él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?»
1:20 El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo».
1:21 Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy». - «¿Eres tú el profeta?» Respondió: «No».
1:22 Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?»
1:23 Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».
1:24 Los enviados eran fariseos.
1:25 Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?»
1:26 Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis,
1:27 que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia».
1:28 Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando.