Lecturas del Día - 20/12/2026
DOMINGO. IV DOMINGO DE ADVIENTO
Primera Lectura : 2 Sam 7, 1-5. 8b-12. 14a. 16
No se encontró el libro para la sigla: 2 Sam
Salmo : Sal 89 (88)
R// Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
89:1 Poema. De Etán el indígena.
89:2 El amor de Yahvé por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mí boca tu lealtad.
89:3 Pues tú dijiste: «Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.
89:4 «Una alianza pacté con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David:
89:5 Para siempre jamás he fundado tu estirpe, de edad em edad he erigido tu trono». Pausa.
89:6 Los cielos celebran, Yahvé, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos.
89:7 Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahvé, quién a Yahvé se iguala entre los hijos de los dioses?
89:8 Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte.
89:9 Yahvé, Dios Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahvé, tu lealtad te circunda.
89:10 Tú domeñas el orgullo del mar, cuando sus olas se encrespan las reprimes;
89:11 tú machacaste a Ráhab lo mismo que a un cadáver, a tus enemigos dispersaste con tu potente brazo.
89:12 Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste;
89:13 tú creaste el norte y el mediodía, el Tabor y el Hermón exultan en tu nombre.
89:14 Tuyo es el brazo y su bravura, poderosa tu mano, sublime tu derecha;
89:15 Justicia y Derecho, la base de tu trono, Amor y Verdad ante tu rostro marchan.
89:16 Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahvé;
89:17 en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman.
89:18 Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente;
89:19 sí, de Yahvé nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey.
89:20 Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: «He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo.
89:21 «He encontrado a David mi servidor, con mi óleo santo le he ungido;
89:22 mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte.
89:23 «No le ha de sorprender el enemigo, el hijo de iniquidad no le oprimirá;
89:24 yo aplastaré a sus adversarios ante él, heriré a los que le odian.
89:25 «Mi lealtad y mi amor irán con él, por mi nombre se exaltará su frente;
89:26 pondré su mano sobre el mar, sobre los ríos su derecha.
89:27 «El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación!
89:28 Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra.
89:29 «Le guardaré mi amor por siempre, y mi alianza será leal con él;
89:30 estableceré su estirpe para siempre, y su trono como los días de los cielos.
89:31 «Si sus hijos abandonan mi ley, y no siguen mis juicios,
89:32 si profanan mis preceptos, y mis mandamientos no observan,
89:33 «castigaré su rebelión con vara, y su culpa con azote,
89:34 mas no retiraré de él mi amor, en mi lealtad no fallaré.
89:35 «No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios;
89:36 una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir!
89:37 «Su estirpe durará por siempre, y su trono como el sol ante mí,
89:38 por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo». Pausa.
89:39 Pero tú has rechazado y despreciado, contra tu ungido te has enfurecido;
89:40 has desechado la alianza con tu siervo, has profanado por tierra su diadema.
89:41 Has hecho brecha en todos sus vallados, sus plazas fuertes en ruina has convertido;
89:42 le han saqueado todos los transeúntes, se ha hecho el baldón de sus vecinos.
89:43 A sus adversarios la diestra has exaltado, a todos sus enemigos has llenado de gozo;
89:44 has embotado el filo de su espada, y no le has sostenido en el combate.
89:45 Le has quitado su cetro de esplendor, y su trono por tierra has derribado;
89:46 has abreviado los días de su juventud, le has cubierto de ignominia. Pausa.
89:47 ¿Hasta cuándo te esconderás, Yahvé? ¿arderá tu furor por siempre como fuego?
89:48 Recuerda, Señor, qué es la existencia, para qué poco creaste a los hijos de Adán.
89:49 ¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol? Pausa.
89:50 ¿Dónde están tus primeros amores, Señor, que juraste a David por tu lealtad?
89:51 Acuérdate, Señor, del ultraje de tus siervos: cómo recibo en mi seno todos los dardos de los pueblos;
89:52 así ultrajan tus enemigos, Yahvé, así ultrajan las huellas de tu ungido.
89:53 ¡Bendito sea Yahvé por siempre! ¡Amén! ¡Amén!
Segunda Lectura : Rm 16, 25-27
16:25 Os saluda Erasto, cuestor de la ciudad, y Cuarto, nuestro hermano. A Aquel que puede consolidaros conforme al Evangelio mío y la predicación de Jesucristo: revelación de un Misterio mantenido en secreto durante siglos eternos,
16:26 pero manifestado al presente, por la Escrituras que lo predicen, por disposición del Dios eterno, dado a conocer a todos los gentiles para obediencia de la fe,
16:27 a Dios, el único sabio, por Jesucristo, ¡a él la gloria por los siglos de los siglos! Amén.
Evangelio : Lc 1, 26-38
1:26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
1:27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
1:28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
1:29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
1:30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
1:31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
1:32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
1:33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin».
1:34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
1:35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.
1:36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,
1:37 porque ninguna cosa es imposible para Dios».
1:38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.